Como ya os comentamos este año el concurso de lesbiana.es y el Girlie ha tenido tres lesbirelatos ganadores y dos lesbifotos. Os dejamos con la segunda lesbifoto ganadora de nuestro concurso conjunto con el Circuit 2011. Se trata de “Tu i jo”, (“Tú y yo”) y nos la envió Mar. ¡Un saludo para ella!
Como ya os avanzamos, tanto los lesbirelatos ganadores de nuestro concurso conjunto con elCircuit como las lesbifotos ganadoras irán saliendo publicadas en lesbiana.es. Tras publicar íntegro (en tres tandas) el relato ganador de Ilska Rasga, hoy os mostramos la lesbifoto que ha quedado en primer lugar. Su título es “Mirror Service” y es obra de clica. Clica, por motivos que ahora no vienen al caso, ha renunciado al premio así que ya hemos contactado con la siguiente clasificada para ofrecerle el premio del abono, lesbianarium y kit erótico. ¡Felicidades a amb@s!
Os dejamos pues con la lesbifoto ganadora del concurso de Lesbiana.es & el Girlie Circuit 2011. Si queréis ver más cosillas -súper originales-, de las que se marca clica sólo tenéis que pasaros por aquí.
Ahora sí. Llegamos a la conclusión del lesbirelato ganador de nuestro concurso:
Haizea se quedó sorprendida por un momento, porque aquella mujer no había parado de hablar
después del tercer trago al vaso, cuando se tranquilizó un poco y dejó de estar roja. La miraba divertida,
porque Hannah estaba completamente absorta escuchando la canción, y estaba preciosa con aquella
media sonrisa, con la emoción en los ojos, y sus labios susurrando la canción. Sus labios. . . no podía
dejar de mirarlos, y puede que eso fuese lo que le infligió la necesidad de tocarla, o puede que tuviese
ganas de besarla desde que la vio marcharse corriendo hacía un mes en el parque.
Otro pequeño empujón fortuito y sus manos se rozaron. Haizea no hacía caso a la canción, sólo
sentía la mano de Hannah tocando la suya, porque ninguna de las dos la había separado. Cuando los
últimos acordes de la canción flotaban aún en el aire y el resto de la sala gritaba y aplaudía, Hannah se
giró y se topó con unos ojos verdes que buscaban los suyos. La miraban nerviosa, como si dudaran, y
al notar esa duda, ese nerviosismo que no había notado hasta el momento, o puede que fuese porque la
canción le había dado el valor que le faltaba, Hannah se fue acercando despacio hasta que sus cuerpos,
su boca, sus labios, se juntaron.
Empezó a sonar ‘Mr Golden Deal’ en el mismo momento que sus bocas se abrieron y sus lenguas
se rozaron por primera vez. Ambas sintieron un escalofrío en ese momento, sin saber realmente si era
suyo o de la otra, pero no dejaron de besarse.
Besos, sonrisas y caricias furtivas, fueron los que las entretuvieron el resto del concierto y el primer
bis de la banda. Pero cuando en un momento Hannah mordió el cuello a Haizea, ésta no se pudo
contener y le dijo separándola ligeramente:
- Hannah.- Dijo Haizea casi sin respiración de lo excitada que estaba.
- Dime,.- dijo Hannah completamente aterrorizada ante la idea de que Haizea la iba a rechazar,
aunque hacía segundos no parecía que no quisiera seguir.
- Creo que por mucho que me guste Tonic, deberíamos marcharnos de aquí y olvidarnos del último
bis, porque aún a riesgo de que pienses que estoy completamente salida, necesito quitarte la ropa.
- Jajajaja. ¿Dónde vamos? .- Dijo Hannah armándose de valor. No tenía muy claro si las piernas
le temblaban de los nervios o de la excitación.
- Vivo a 10 minutos de aquí andando.
En ese preciso instante Unax se giró para ver donde estaba su amiga, porque hacía casi una hora
que se había marchado al baño y se estaba empezando a preocupar, cuando la vio salir apresurada
cogida de la mano de otra mujer.
- Bueno, espero tener la misma suerte que tú.- Dijo para si Unax
- ¿Has dicho algo Unax? .- Preguntó Marta
- Nada, sólo pensaba en voz alta. ¿Te está gustando el concierto?
En la calle, la gente se cruzaba con dos mujeres que a cada paso estaban apoyadas contra la pared,
sonriéndose y besándose. Corrían y se paraban de repente para besarse y morder sus labios, para hacer
menos larga la espera hasta llegar a casa de una de ellas. . .
En ese preciso momento…
- ¿Hannah?
- ¿Si?
- ¿Cómo me reconociste en el metro?
- Así que eras tú. No estaba segura de que lo fueras.
- Pero esa tarde fuiste al parque, te vi.
- ¿Me viste? ¿Y por qué no me dijiste nada? ¿Dónde estabas?
- Leyendo debajo de un árbol, cuando llegué al parque esa tarde, el banco estaba ocupado y luego
ya no me moví. Pero dime, cómo me reconociste? El primer día que nos vimos, apenas te pudo dar
tiempo a fiarte en mi con lo rápido que escapaste.- sonrió Haizea al ver que su amante se ponía roja.
- Capulla!! .-Rió al final Hannah, pellizcando el culo de Haizea .
- No, venga, en serio dímelo.
- La verdad es que te reconocí por los ojos. La primera vez que nos vimos, apenas me pude jar en
ti, pero sería imposible olvidar el momento en el que me miraste por primera vez. . . Tienes unos ojos
increíbles, y más aún cuando dices alguna maldad, porque los ojos también sonríen.
- Que exagerada, ya será para menos. . . Lo que quieres es que no te deje salir de mi cama en todo
el día por halagarme.- Dijo Haizea guiñándole un ojo a Hannah.
- Si sólo pudieras verlos. . .
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Os dejamos con la segunda parte del lesbirelato ganador del concurso deL Girlie Circuit y lesbiana.es. Mañana, el final…
Otra semana más de aburrido trabajo y por fin llega el día del concierto. Había quedado dentro de la sala con Unax, un viejo amigo de la facultad, su mejor amigo en realidad para ver el concierto. Él había reservado una de las mesas de la sala, y debía de estar esperándola ya con un kalimotxo bien frío para comenzar la noche. Había bastante gente ya dentro de la sala, y paseó la vista por la zona de mesas buscando a Unax cuando de repente su mirada se cruzó con otra conocida. Otra vez esos ojos verdes, otra vez ese precioso pelo rojo.
- «Mierda, mierda y mierda! Qué mierda de casualidad joder. Bueno, espero que no me haya
visto, o por lo menos no me reconozca, ha pasado un mes desde la caída, puede que ni siquiera se acuerde de mí».
Pero la pelirroja sí que la había visto, y soltó una carcajada que asustó a sus amigas. Hannah Se mezcló entre la gente y fue directa hasta las mesas para esconderse de esos ojos al lado de Unax.
Por fin lo encontró en una mesa a escasos dos metros del escenario. Estaba en la mesa con una compañera de la ONG donde trabaja, porque se había encontrado con ella en la puerta, y como sobraban sillas la había invitado a sentarse con ellos. Hannah sabía de sobra que Unax estaba loco por esa chica, no dejaba de hablar de ella, Marta esto Marta lo otro pero cuando se lo decía para meterse con él, él lo negaba todo.
Hannah se sentó con ellos e intentó estar a la conversación, pero no sabían hablar de otra cosa que no fuera trabajo entre tonteo y tonteo, y se encontró como aquel día en el parque, recorriendo el espacio que la rodeaba buscando una cara.
- «Pero que andas loca. Primero ni siquiera estás segura de que sea ella, y segundo como sea ella y te reconozca, va a pensar que eres una acosadora! Deja de mirar y céntrate en los dos pán_los que tienes al lado».
Por suerte el concierto comenzó al de poco tiempo y pudo evadirse de todo. Simplemente se abstrajo y no existía nadie a su alrededor, desaparecieron las caricias casuales entre sus compañeros de mesa, toda la gente que la rodeaba y únicamente existía la vos de Emerson Hart resonando en sus oídos.
Pero al otro lado de la sala, sí que había alguien que prestaba atención a lo que la rodeaba. Haizea no creía en el destino, pero las casualidades le parecían tremendamente divertidas, y al ver a la chica del parque entrar en la sala y poner cara de susto al reconocerla, decidió que no se iría sin intentar al menos hablar con ella.
En un abrir y cerrar de ojos se pasó medio concierto y llego el momento del descanso.
- Mala suerte que el cantante fume, y quiera salir a la calle a echar un pitillo en medio del concierto y haga un parón de 15 minutos para revindicar, cualquiera diría que en EEUU no este prohibido…- Dijo Marta.
- Bueno, así aprovechamos a pedir una cerveza, porque el kali de aquí es realmente malo. . . ¿Qué os apetece tomar? Viene el camarero.
- A mí pídeme otro kali en vaso ancho, que voy a aprovechar a ir al baño en el descanso. –dijo Hannah, y así no os tengo que ver en los momentos pre-morreo pensó para sí. . .
Para no variar había una cola infinita en el baño de mujeres, y paciente se puso a la cola, mejor eso que ver los torpes avances de los otros dos, dijo para sí.
De lo que Hannah no se dio cuenta fue que en el momento que ella se levantó, en la otra punta de la sala, una mujer se levantó al mismo tiempo y caminó con paso decidido en su misma dirección.
No había adelantado más que un puesto en la cola, escuchó una voz a su espalda que le dijo:
- ¿Qué tal tienes la rodilla? las heridas de las manos supongo que ya se te habrá curado, ¿no?
Hannah se quedó de piedra, se giró y allí estaban esos ojos verdes sonriéndola, con un toque travieso.
- Bien gracias- dijo roja como un tomate- «joder Hannah piensa, piensa, dile algo, es preciosa, no, eso no se lo digas…»
- Emmm, gracias por ayudarme el otro día, que no te las di. . . . -«tonta,
eres tontaaaaaaaaa»
- No hay de qué, y con lo rápido que te marchaste hubiese sido un milagro que te hubiese dado tiempo a decirlo. Qué coincidencia encontrarnos aquí, ¿verdad?
- Sí, la verdad es que sí.
- ¿Has venido sola?
- No, estoy con un compañero de facultad, pero ahora que lo pienso casi es como si estuviera sola, porque está con una compañera de trabajo y están muy pegajosos.
- Ja ja, yo he venido con unas amigas, pero llevan un par de meses saliendo y están en momento lapa, dudo mucho que se hayan parado a escuchar media canción.
- Te toca- dijo la pelirroja.
- ¿Perdona?
- El baño, que te toca entrar.
- Vale gracias- «defiitivamente va a pensar que me falta un verano. . . espabila!»
- Ahora entro yo, y creo que justo a tiempo, porque no creo que tarden en empezar.- Dijo Haizea entrando en el baño.
- «Joder, y ahora que hago, me vuelvo a la mesa, o la espero, si ni siquiera se su nombre! Joder por qué se me dará tan mal esto? Pero que se te da mal, si ni siquiera sabes si entiende por favor! Lo que hace la necesidad, hace que el radar pite demasiado».
Mientras Hannah pensaba qué hacer, la pelirroja salió del baño y volvió a hablarle:
- Qué bien que no te hayas marchado! Porque mientras estaba dentro ya lo sé, es un poco raro jajaja- he pensado que como hemos venido las dos de candelabro, podríamos tomarnos una copa juntas mientras empiezan de nuevo a tocar, ¿te parece? Por cierto, me llamo Haizea.
- Yo Hannah, encantada.- Hannah aún seguía atónita.
- Bueno, ¿vamos entonces? ¿Qué estabas tomando?
- Kalimotxo en vaso ancho.- respondió Hannah como una autómata.
Haizea cogió de la mano a Hannah, que seguía sin reaccionar y tiró de ella hasta la barra. Haizea pide la primera ronda y le da su vaso ancho a Hannah justo cuando vuelve a empezar el concierto. Canción tras canción las chicas se fueron acercando. Sin darse cuenta, con los empujones de la gente, el espacio entre ellas disminuía con cada acorde. La música y la gente se convirtieron en un adorno que las rodeaba porque estaban demasiado ocupadas hablando de todo y de nada. Pero después de 10 canciones, ya con el concierto a punto de acabar, se hizo el silencio y empezaron a tocar la canción preferida de Hannah, ‘If you Could Only see’ A Hannah, esa canción siempre le había puesto la piel de gallina, llevaba años deseándola oir en directo y dejó a Haizea casi con la palabra en la boca para girarse concentrada a escuchar la canción.
Haizea se quedó sorprendida por un momento, porque aquella mujer no había parado de hablar después del tercer trago al vaso, cuando se tranquilizó un poco y dejó de estar roja. La miraba divertida, porque Hannah estaba completamente absorta escuchando la canción, y estaba preciosa con aquella media sonrisa, con la emoción en los ojos, y sus labios susurrando la canción. Sus labios. . . no podía dejar de mirarlos, y puede que eso fuese lo que le in ingió la necesidad de tocarla, o puede que tuviese ganas de besarla desde que la vio marcharse corriendo hacía un mes en el parque.
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Qerma nos ha cedido su sección para que publiquemos, hoy lunes, la primera parte del lesbirelato ganador del concurso de lesbiana.es y el Girlie Circuit. Tranquis, la próxima semana sí tendremos la dosis habitual del lesbianarium. El relato es obra de Ilska. ¡Deseamos que os guste!
Hannah despertó en una cama que no era la suya. Estaba desnuda, y al girarse descubrió el cuerpo de otra mujer desnuda a su lado y volvió a la realidad. Admiró el cuerpo que tenía a pocos centímetros del suyo. Haizea tenía un cuerpo increíble, pequeño, de piel blanca lleno de pecas. Estaba completamente dormida, así que podía detenerse a observarla todo lo que quisiera sin que sus increíbles ojos verdes la intimidaran. Tenía el pelo precioso, pelirrojo, pero no el típico pelirrojo zanahoria, tenía un brillante pelo liso, que combinaba perfectamente con el verde travieso de sus ojos.
Pero como si se sintiese observada Haizea despertó y se giró para sonreír a Hannah, sin llegar a abrir los ojos del todo.
- Hola dormilona- dijo Hannah
- Hola. . . ¿qué hora es????
- Las 10.30
- Es prontísimoooooo, estoy muy cansada.
- Anoche no tenías tanto sueño.
- Mmmmm, gruñó Haizea.- Es por que anoche tenía otras cosas en la cabeza, y en las manos, y en
la boca. . .
- Entonces para despertarte en este momento, ¿tendría que hacerte pensar?
- No puedes, tengo demasiado sueño. . . .
- Entonces, si te beso aquí- dijo Hannah besándole le nuca- o si te muerdo aquí- dijo susurrando mientras le mordía el lóbulo de la oreja- ¿no te despertarías ni un poquito?
- Mmmmm, igual un poquito sí, pero sigo teniendo sueño. . .
Hannah la abrazo mientras seguía besándole el cuello y empezó a acariciar lentamente el estómago de Haizea. La mano de Hannah se fue deslizando hasta que rozó muy despacito uno de los pezones y se lo pellizcó en el mismo instante que le volvía a morder suavemente la oreja.
-¿Sigues sin despertarte?
- No, creo que sabes captar mi atención perfectamente- Dijo Haizea soltando un pequeño gemido al volver a notar los labios en su cuello.
Haizea se giró y miró a los ojos a Hanna jamente. Con su mirada, con sus brazos, con todo su cuerpo y con su voz le dijo a Hannah: me encantas- pero Hannah ni siquiera pudo contestar porque Haizea ya le había robado sus labios y sus gemidos, y lo haría durante un largo rato aquella mañana.
Al cabo de unas horas, mientras seguían abrazadas desnudas en la cama, Haizea le preguntó a Hannah:
- ¿Hannah?
- ¿Si?
- ¿Cómo me reconociste en el metro?
Un mes antes. . .
Hannah había tenido un mal día en el trabajo. Demasiadas reuniones para no sacar nada en claro salvo que para no variar, los que iban a tener que sacar el proyecto a tiempo apenas contaban nada a la hora de tomar decisiones. Al entrar por la puerta de casa e ir a la cocina a prepararse una infusión relajante casi le da un pasmo. Sus compañeras de piso habían llegado de esta más tarde que ella se fuese a trabajar y parecía que había pasado un huracán. En ese momento sintió la necesidad que le diese el aire, así que entró en su cuarto, dejó todas sus cosas y se puso ropa cómoda para ir a correr.
Correr nunca había sido lo suyo, pero si se cansaba mucho, siempre podía simplemente pasear y despejar la cabeza. Fue hasta el parque paseando, no le gustaba ir corriendo por la acera y tener que esquivar a la gente. Por el camino intentó no pensar en nada, pero era imposible; el trabajo, lo cochinas que podían ser a veces sus compañeras de piso, la última llamada de su ex simplemente para preguntarle como estaba y acabar haciéndola llorar… Definitivamente estaba siendo una semana de mierda.
Al llegar al parque estaba mentalmente casi más cansada que cuando había salido y decidió que se concentraría únicamente en los árboles que tenía a su alrededor y que daría 3 vueltas sin parar a la pista que atravesaba el parque. La primera vuelta la dio sin mayores problemas, manteniendo la respiración y contenta consigo misma por no haberle dado el flato. Apretó el paso, si el resto de cosas no podía cambiarlas, por lo menos nadie le quitaría que pudiera quemar calorías.
La segunda vuelta ya fue otra cosa. Empezó a descuidar la respiración y la acabó con dificultad, por lo que decidió volver a bajar el ritmo. Mientras decidía si le compensaba o no hacer un esfuerzo para terminar la última vuelta la vio. Era una chica pelirroja y estaba sentada en un banco con los cascos puestos mirando a la nada. Hannah se fue acercando a ella, disfrutando de su belleza mientras corría, cuando casi al llegar a su altura, la chica pareció sentirse observada y se giró clavando sus ojos en Hannah Hannah se sobresaltó. La chica tenía unos ojos increíbles, verdes, profundos y una mirada muy intensa. Se quedó tan perdida en la mirada de la chica que no vio que en medio del camino había una pelota que acababa de escapársele a un niño y tropezó con ella.
En un abrir y cerrar de ojos Hannah se encuentra de bruces en el suelo, con la rodilla clavada en la gravilla y las manos raspadas por las piedritas, de haberlas apoyado.
- ¡Joder! Lo que faltaba para rematar el día- exclamó a la vez que oía pasos a su lado y una voz dijo:
- ¿Te encuentras bien?
Era la chica de los ojos de gato, la que hacía un segundo estaba sentada en el banco escuchando música, ahora estaba arrodillada a su lado, preguntándole si se encontraba bien con una sonrisa en la cara. Hannah se fijó en el cuerpo de la chica una fracción de segundo porque no podía dejar de mirar sus ojos.
- Emmmmmmmm, si gracias, solo es un rasguño- balbuceó.
En ese momento se sintió estúpida, se acababa de caer delante de una chica preciosa, por quedarse mirándola en vez de mirar al camino. Volvió a balbucir un gracias y se marchó corriendo de allí.
(Mierda, va a pensar que estoy salida o que soy estúpida. ¿Y tú tienes intención de volver a tener pareja alguna vez si cuando viene a hablarte alguien que te atrae, te trabas y no arrancas a decir nada coherente?).
Volvió a casa andando, casi sin fuerzas. Se sentía cansadísima y sin ganas de nada. Le escocían levemente las rozaduras de las manos, y lo único que quería era ducharse y que terminase el día. Había olvidado el desastre de cocina que tenía hasta que se encontró delante de la puerta de casa y sus fuerzas se terminaron del todo. No tenía ganas de discutir, por lo que pasaría de largo, e iría directamente a darse una larga ducha, luego ver alguna serie con la que no necesitase pensar y con las mismas a dormir.
Abrió la puerta soltando el aire, porque aunque se había propuesto no chillar, no soportaba la cocina sucia, era una de sus pocas manías. Sorprendentemente, se encontró la cocina recogida y a sus dos compañeras de piso Isa y Clara terminando de preparar la cena, que como su resaca era considerable consistía en ensalada de pasta y patatas fritas. Hannah estuvo a punto de besarlas a las dos allí mismo, porque era lo primero bueno que pasaba ese día.
Después de la ducha, se curó las manos y la rodilla y cenó con Isa y Clara. Estaba demasiado cansada como para encender siquiera el portátil, por lo que se metió directamente en la cama para dormir. No tardó ni 10 minutos en caer rendida.
Al despertarse no estaba segura de recordar todo lo que había soñado, pero estaba segura de haber soñado con la chica de los ojos verdes, y se sintió tonta, por haber reaccionado como lo hizo. Se estuvo recriminando su actitud hasta llegar al trabajo, pero allí todo se evaporó porque por culpa de la mala gestión de uno de los coordinadores, se había ido toda la venta al garete. Esa semana fue cada día más rutinario que el anterior si cabe, porque ni siquiera podía escuchar a sus grupos de rock alternativo del jaleo que tenían en la ocina, y llegaba a casa tan cansada, que saludaba con un gruñido a Isa y Clara al entrar y se iba directa a su cuarto.
Unas semanas después le pareció cruzar la mirada con los ojos bonitos en el metro camino al trabajo. Llegaba tarde y bajaba corriendo las escaleras, pero no alcanzó a entrar en el vagón y el metro partió sin ella. Cuando el metro aún no había cogido velocidad suciente como para dejar de distinguir las caras, sintió que la miraban, y al buscar, por una fracción de segundo, le pareció que eran los ojos verdes que ya le habían hecho caerse una vez los que la miraban. Se dijo a si misma que eran imaginaciones suyas, pero no consiguió quitarse a la chica del parque de la cabeza en todo el día. Quizá por eso esa tarde decide que se terminó eso de irse al cuarto nada más salir del trabajo y que iba a volver a correr para que le diese el aire, ya que últimamente el único aire limpio que respiraba era el que había de camino entre su portal y la boca de metro, porque como salía tan tarde de trabajar, ni siquiera llegaba a tomarse unas cañas con sus amigas.
- 8 de la tarde, pleno atardecer, momento perfecto para correr y sudar un rato.
Empezó con ritmo suave, y no se propuso ningún número de vueltas en concreto, simplemente quería correr y no pensar, pero sin darse cuenta, se encontraba buscando con la mirada, a la chica pelirroja de ojos verdes. Después de 4 vueltas al parque, se detuvo a descansar en el banco delante del que se había caído a descansar un momento y beber agua, y decidió marcharse a casa sudada por completo, y contenta porque se sentía más libre, pero aunque no lo quisiera admitir, ligeramente decepcionada de no haberse encontrado con la chica.
- Pero no te engañes, si te la llegas a encontrar, no hubieses sido capaz de decirle nada coherente, o te hubieses vuelto a caer delante de ella. Además, ni siquiera sabes si entiende…
Lo que ella no sabía, es que desde debajo de un viejo roble del parque, unos ojos verdes la observaban y sonreían al verla mirar hacia todos los lados y sentarse en el banco donde solía sentarse ella. Así, la pelirroja tuvo la certeza que lo que buscaba la chica que tropezó con el balón, o por lo menos la quiso tener.
El fin de semana se pasó tan rápido que apenas le dio de sí, pero no le importó. El fin de semana realmente importante era el fin de semana siguiente. El día 15 tocaba en una pequeña sala de la ciudad una de sus bandas americanas de rock alternativo favoritas, y escuchar al cantante de Tonic cantando ‘If you could only see’ en acústico era algo que llevaba esperando años.
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¡Por fin! ¡Por fin! ¡Por fin! YA tenemos la lista de l@s ganador@s del concurso que como cada año lesbiana.es y el Girlie Circuit Festival convocan conjuntamente. Como sabéis se trataba de un concurso de lesbirelatos y lesbifotos, que, todo hay que decir, ha contado con más participación y nivel que nunca. En los próximos días iremos colgando los lesbirelatos y fotos ganadores. Pero hoy solo conoceremos sus nicks y/o nombres.
Al final el jurado del con curso (LadyM, Qerma y servidora) hemos decidido premiar tres lesbirelatos y dos lesbifotos. Sus respectivos “autores” acaban de ganar un abono para elGirlie Circuit Festivalde este año, un ejemplar de Lesbianarium y un kit erótico, gentileza de Codonia.com. ¡Enhorabuena!
Ahí van los nombres:
Ganador@s del concurso de Lesbirelatos:
“Si solo pudieras verlos” by Ilska.
“Bibliotecarias, camisetas y otros juguetes amatorios“, by Ave Cesar.
“Tuyos, míos, nuestros instantes efímeros” by Silvia.
Ganador@s del concurso de Lesbifotos:
“Mirror service” by Clica.
“Tu i jo” by Mar.
A l@s 5 ganador@s ¡enhorabuena! En breve nos podremos en contacto con vosotr@s para haceros llegar el premio. Y a tod@s los que os habéis quedado a las puertas… Muchísimas gracias por participar. Este año el nivel ha sido alto, alto… ¡Gracias!
Sí, sí, os prometimos los nombres de los ganadores/as del concurso de lesbirelatos y lesbifotos para principios de esta semana pero tenemos a LadyM de viaje, a qerma liadísima con mil cosas… vamos que aún estamos deliberando… ¡¡¡por mail!!! que tiene tela.. Pero prometemos ponernos las pilas y llegar a un veredicto. El próximo viernes publicaremos por fin la lista de los winners del concurso. ¡¡¡¡¡¡SUERTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE a tod@s!!!!!!
Gente, os recordamos que aún estáis a tiempo de participar en el concurso que lesbiana.es y Girlie Circuit Festival celebramos conjuntamente en estas fechas para regalaros un pedazo de premio: 5 abonos para el Circuit (valorados en 60€ y con los que podréis entrar gratis y sin hacer colas a todas las fiestas del Girlie Circuit 2011, incluyendo el water park day), 5 ejemplares de “Lesbianarium“, el libro de nuestra compañera Carme Pollina que reúne en versión impresa los primeros y divertidísimos 20 relatos de la sección de “Lesbianarium“ que Carme publica cada lunes en nuestra web y 5 lotes sorpresa de complementos eróticos cedidos por Condonia.com. Un lote de lo más curradete que os podéis llevar participando en nuestro ya clásico concurso de lesbirelatos y de lesbifotos. Para participar sólo tenéis que enviar vuestro lesbirelato y vuestras lesbifotos a info@lesbiana.es antes del… 10 de junio. Sí, ¡¡¡ampliamos la fecha límite del concurso a ver si os animási unas cuantas más!!!: los mejores 5 lesbirelatos o las mejores 5 lesbifotos se llevarán el lote del abono + kit erótico + el libro de Lesbianarium. Intentaremos que la cosa esté repartida entre las fotos y los relatos pero siempre primará la calidad así que hay que currárselo un poquito ¿vale? Podéis empezar… ¡desde ya! Ah, vale de todo en la temática mientras haya algo lesbi, ya sabéis, desde los relatos más picantes o sentimentales o divertidos, a las fotos con lesbifamosas, de lesbifiestas, lesbicreativas… Como hemos ampliado el plazo del concurso las ganadoras saldrán publicadas el día 12 de junio. LadyM, Querma y una servidora haremos de jurado ¡tan bien como sepamos! En concurso ya está en marcha pero aún estáis a tiempo de participar. !! Y tenéis de plazo para enviarlo todo hasta el 10 de junio a las 15:00h. Ah, y atentas porque que en breve os comunicaremos ya ¡¡¡el programa oficial del Girlie Circuit Festival 2011!!!