Romeo y Julieta es sin duda la historia más popular del teatro de todos los tiempos. Aunque personalmente soy más de La vida es sueño (que considero infinitamente mejor), lo cierto es dicha obra de Shakespeare ha traspasado todas las fronteras del tiempo. Es innegable que todo el mundo la conoce. Es considerada, de hecho, el arquetipo por antonomasia de todas las historias de amor.

Sobre Shakespeare

Pocas personas saben el lado oscuro de Shakespeare. Para empezar, muchas de sus obras (entre ellas Romeo y Julieta) no eran de inspiración propia. Se basaban en “libretos” italianos de la época y periodos anteriores. ¿Nunca os habéis preguntado por qué Romeo y Julieta transcurren en Italia? la razón es esa. Lo que hacía Shakespeare eran adaptaciones, en muchos casos. Lope de Vega o Christopher Marlowe (que también me gusta más que Shakespeare) también lo hacían. Este último era homosexual, por cierto. Exactamente igual que las bodas de Fígaro de Mozart u otras obras clásicas transcurrían en Italia por lo mismo: dichas historias ya existían y se cogían para hacer adaptaciones. Pobre Mateo Bandello. Pero ese es otro tema. Lo que nos ocupa es que ya existe la versión lésbica de Romeo y Julieta. Expliquemos un poco más sobre ella.

Romeo y Julieta: ahora en lésbico

Whit Hertford es quien se ha encargado de llevar al teatro una versión lésbica de Romeo y Julieta. Lo cierto es que es una versión contemporánea. Probablemente se parece mucho más a la versión de Leonardo di Caprio que a la clásica. Es una historia en la que hay drogas, borracheras y demás conflictos. A pesar de todo, probablemente merezca la pena. Sospecho que no aparecerá en España, así que si hay alguna amiga de Estados Unidos puede enviarnos una reseña. Para quien no conozca a Whit Hertford, su papel más destacado fue en Jurassic Park. Era el niño al que le daban miedo los velocirraptores. Aparte de eso, también colaboró en la Familia Adams. Ahora se dedica a dirigir obras de teatro y en la última, como decimos, las protagonistas serán dos mujeres lesbianas que vivirán su amor de una forma parecida a la de Romeo y Julieta. 

¿Habrá problemas entre familias?

Probablemente para la época en la que se escribió la obra de los amantes de Verona, era suficiente problema que dos de los miembros de familias enemistadas se amaran. Hoy en día, esto que solo valdría para casos en los que una familia noble se mosqueara porque la zagala terminara con una chavala pobre, el tema del lesbianismo sí podría levantar ampollas entre miembros casposos de la sociedad. En definitiva, esta historia merecía contarse con tintes lésbicos. Al fin y al cabo, el lesbianismo no es algo convencional sino algo que ha venido ocurriendo a lo largo de la historia. Para muestra, un botón.

O varios, porque en lesbiana.es nos gusta documentar casos de lesbianas en la historia. Por lo demás nos alegramos de que estas muestras por parte del mundo de la cultura apoyen al colectivo. Lo cierto es que es una estupenda alternativa coger los personajes arquetípicos de la cultura occidental y adaptarlos a las exigencias de los tiempos. Hasta hoy, gran parte de estos esfuerzos habían ido encaminados a cuestiones de raza. Ya nos tocaba también a nosotras, leñe.