Recientemente, las redes sociales ardían con noticias del regreso de la serie The L Word, la serie de lesbianas que se emitió con mucho éxito entre 2004 y 2009.

Y es que un tweet de una de las protagonistas originales the The L Word, Jennifer Beals, publicado el 11 de julio de 2017 inició toda esta expectación: “Está hecho. Piensa más en gritos rebeldes que en empezar de nuevo”. Pero también contribuyeron las publicaciones que confirmaron las noticias de otros miembros del elenco y la directora original de la serie, Ilene Chalken. Declaró para la revista Diva que “esto no es un simulacro. Repito, esto no es un simulacro”.

¿Qué será la nueva The L Word?

Está claro que se han producido muchos cambios culturales han preguntado en todos estos años, y eso nos hace preguntarnos cómo sería la nueva serie. ¿Abordaría esos cambios, como por ejemplo el auge de las personas no binarias, la transexualidad y esa derecha ultraconservadora y religiosa que campa a sus anchas en Estados Unidos?

Según parece, la serie contará con algunas de las actrices de la serie original como Jennifer Beals, Kate Moennig y Leisha Hailey, que también serán productoras ejecutivas junto con Chaiken, que aporta la fuerza creativa detrás de la serie.

The L Word presentó en su momento una serie de novedades representativas que otras series de televisión como Orange is the New Black y Sense8 han seguido. Digamos que allanó el camino para la aparición de lesbianas y gays en las pantallas, y a diferencia de las que han venido detrás, esta se centraba en la vida de un grupo de amigas lesbianas.

Modelos positivos a seguir

Entonces, ¿qué fue The L Word y por qué fue tan importante para la comunidad lesbiana? La serie mostrabalas vidas, los amores y los dramas diarios de un grupo de lesbianas que viven en West Hollywood. Las protagonistas eran mujeres elegantes, sexys y exitosas que trabajaban y vivían su vida con normalidad.

La pandilla de The L Word tenía privilegios que no todas tenemos: todos trabajaban de una forma u otra en las industrias creativa o de entretenimiento y ocio. Como tal, ofrecieron nuevos modelos a lesbianas de todo el mundo que carecían de una imagen positiva o atractiva. Devorábamos con entusiasmo estas historias que nadie había contado antes y que resonaron en nuestras vidas o en la que deseamos.

Las chicas eran humanas, para nada perfectas, pero también eran guapas, cálidas y divertidas. Era una serie sobre la comunidad, la aceptación, las mujeres, el poder de la amistad y una familia elegida. También trataba el deseo y el amor, con escenas muy eróticas realizadas por un equipo femenino de escritoras y productoras nunca antes vistos fuera del porno masculino.

Las críticas a la serie por complacer al deseo masculino de ver “acción chica a chica” no fueron capaces de entender que las escenas de sexo se enmarcaban desde un punto de vista femenino, y que las lesbianas tenemos derecho a nuestra propia erótica visual a través del medio de un drama de calidad.

¿La vas a ver cuando la estrenen?