Todas queremos para nuestra boda lésbica el lugar de nuestros sueños, ya sea una iglesia, un castillo o su local; pensamiento, tiempo y una gran cantidad de dinero para conseguirlo. Pero, ¿qué pasa si el lugar elegido no te quiere?

Es lo que puede marcar la diferencia en tu boda lésbica y, después de lo que llevas puesto, es lo primero que juzgarán tus invitados.

Pero, ¿y si el lugar no quiere celebrar tu boda lésbica?

Pero, ¿qué pasa si el lugar que tú has elegido no te quiere a ti? ¿Te imaginas un mundo en el que las parejas heterosexuales tuvieran que enviar un correo electrónico a un local de ceremonias para asegurarse de que aceptaran ‘matrimonios heterosexuales’? ¡Qué locura, por favor! Pues a día de hoy, eso nos pasa a nosotras.

No hace mucho tiempo, en un periódico salió una noticia que contaba que una pareja homosexual no pudo celebrar una boda lésbica en un famoso hotel de Estados Unidos. El Gerente del hotel justificó su decisión afirmando sin ningún problema que el matrimonio es entre mujer y hombre, y que no podía permitir esa falta de ética. ¿Qué es eso de que se casen dos mujeres? Pero lo mejor de todo es que eso ocurrió el mismo día de la boda.

¿Qué deberían haber hecho las chicas, llamar y avisar de su lesbianismo? Es ridículo, lo sé, pero la verdad es que tal y como están las cosas no es algo que debiéramos descartar para evitar problemas el mismo día de la boda. ¿No os parece? Algo a decir siempre cuando buscas el lugar para celebrar la boda. Ya…

¿Y esos lugares que aceptan a todas las personas?

Después también te puedes encontrar espacios para tu boda en los que, cuando preguntas, te responden que ellos aceptan a todas las personas, y que sienten tener que preguntar, pero que es para poner la decoración acorde al sexo de los-las-novios-novias.

¡Venga ya! La decoración de la boda es igual de cursi siempre, porque, en el caso de bodas de chicas, es ella la que elige, y en el caso de heteros, también. Y bueno, en caso de chicos, pues siempre hay una mente femenina que les ayuda.

Aun así, al llegar al lugar, siempre se pregunta a la chica que reserva cómo se llama el novio, o que si ella es dama de honor. Que no, hombre, que yo soy la novia, y me caso con otra chica lesbiana. ¿No es más fácil evitar esa situación de incomodidad? No preguntes y listo.

Cuando ya tienes lugar de la boda reservado (¡yay!), y pasamos a buscar servicios de catering, un servicio que no crees que se vería afectado por los valores tradicionales … pero muchos de los proveedores que están disponibles para ese lugar elegido, incluyen frases como “realmente creemos que el catering en su boda debe ser tan excepcional como el vestido de novia, el chaqué del novio.

Pero bueno, queremos saber si a ti te ha pasado algo parecido alguna vez. ¿Nos lo cuentas?