Las maldiciones son un concepto muy femenino en nuestra cultura. La palabra a menudo evoca imágenes de viejas brujas que realizan actos perversos y que cautivan a las almas puras e impotentes. 

Con frecuencia, encontramos que las maldiciones se asocian con pecados que comete la gente. 

Plain Bad Heroines, de Emily M. Danforth

Pues bien, este libro de ficción de lesbianas viene a romper con todo lo que conocemos. En este sentido, Plain Bad Heroines es una obra muy estrafalaria y cómica que ridiculiza todos y cada uno de los llamados pecados de la mujer. 

La novela va desarrollando dos narrativas diferentes y dos tramas a lo largo de sus más de 600 páginas. La primera se ambienta en una escuela para chicas, Brookhants School for Girls, a principios de 1900. La segunda trama se ambienta en 2015, año en el que un grupo de mujeres jóvenes vuelve a la escuela para grabar una película del destino fatal de la misma

Aunque Plain Bad Heroines, así como el centro educativo que aparece en él, es completamente ficticio, las dos narrativas están basadas en una autobiografía de Mary MacLane, de 1902.

Esta obra se llamaba originariamente Esperando la llegada del Diablo, y detallaba la precocidad de esa joven (19 años), y las expectativas que tenía, así como de su atracción por las mujeres. En su día fue tan polémico que se llegó a especular con la no existencia real del mismo. 

La historia de una heroína simplemente mala

Así comienza “Plain Bad Heroines” con una cita de La historia de Mary MacLane: ”Me gustaría que alguien escribiera un libro sobre una heroína sencilla y mala para poder sentir una verdadera simpatía por ella”.

Danforth presenta en el libro a cinco heroínas, ninguna de las cuales parece particularmente sencilla (dos son actrices de Hollywood) o mala. En 1902 en Rhode Island, la directora Libbie Brookhants y su amante, Alex, luchan contra un mal inminente que se cierne sobre la escuela. A mediados de la década de 2010, la actriz de serie B Audrey Wells protagoniza “The Happenings at Brookhants” junto a Harper Harper, una actriz muy valorada del cine independiente convertida en una influyente megaestrella lesbiana. 

La película es una historia al estilo de La Bruja de Blair y se basa en un libro del mismo nombre del niño prodigio Merritt Emmons, que también los acompañó en el viaje. Mientras Audrey, Harper y Merritt desarrollan la película, son bombardeados con fenómenos extraños. La historia de 1902 intenta explicar los orígenes de dicha maldición.

Realmente el libro, explicar, explica poco. Es una película dentro de una película y dentro de un libro, que a su vez, se basa en otro libro. La cosa es que las dos tramas que hay en él no tienen el típico clímax que se espera.

La verdadera historia de la maldición de Brookhants llega de forma rápida y desconcertante. Y hay un problema de anticlímax literal en la línea de la historia moderna: aunque Audrey, Harper y Merritt se sienten atraídos el uno por el otro, “Plain Bad Heroines” es más tímido al tratar el sexo lésbico que el anterior libro de Danforth “La mala educación de Cameron Post”.

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