Las normas de género influyen en la actitud hacia gays y lesbianas a nivel mundial

Pues no te voy a descubrir yo el agua caliente a estas alturas si te digo que en la sociedad existen unas normas de género no escritas que afectan muchísimo a la forma en que tanto las lesbianas como los gays son percibidos por parte de los miembros de nuestras comunidades.

Las normas de género pueden ser muy perjudiciales

Los hombres homosexuales y las mujeres lesbianas somos muy frecuentemente, y hemos sido, el blanco de los prejuicios e incluso de violencia en la sociedad. Para comprender mejor qué es lo que causa a estas actitudes y prejuicios, Maria Laura Bettinsoli, Alexandra Suppes y Jamie Napier y un gran equipo de científicos de la Universidad de Nueva York y de Abu Dhabi han demostrado cómo las creencias sobre las normas de género (expectativas de la sociedad sobre cómo actúan y tienen que ser los hombres y las mujeres) y las personas influyen muy poderosamente en las actitudes hacia los hombres y mujeres homosexuales y en cómo se relacionan en todo el mundo.

¿Qué demuestra este estudio?

Los científicos han demostrado que, en todo el mundo, los hombres homosexuales rechazan a las mujeres lesbianas en la friolera de 23 países. Los resultados sobre este tema también demuestran que las actitudes que son negativas tienen su origen en la percepción de que los gays y las lesbianas violan las normas de género tradicionales. Pero en tres países, China, India y Corea del Sur, la relación entre las creencias en las normas de género y las distintas actitudes hacia los gays y las lesbianas no existe, o incluso cambian las tornas.

Este estudio apareció antes en los canales online que en medios impresos, en la revista Social Psychological and Personality Science.

El equipo realizó una evaluación de las actitudes hacia los homosexuales y las lesbianas independientemente, indicando que la mayor parte de los estudios se centran en la homosexualidad como una única categoría sin separar por género.

Es sorprendente el hecho de que los gays son peor percibidos por la sociedad que las lesbianas, según estos científicos. También es sorprendente la forma en que las normas de género afectan a los prejuicios sexuales.

El estudio recoge datos correspondientes a Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Hungría, Italia, México, Perú, Polonia, España, Suecia y Estados Unidos. También para Rusia, Sudáfrica y Turquía también.

En Corea del Sur, el patrón es diferente

En Corea del Sur, los datos que se recogieron indican que el hecho de respaldar las normas de género no se relaciona con las actitudes hacia los homosexuales y las lesbianas, y en Japón, la relación entre esto y las actitudes hacia los homosexuales, (pero no hacia las mujeres lesbianas) es pequeña.

Por otro lado, en China y la India, el patrón es inverso. En estos países, pese a que nos pueda sorprender, se respalda más.

Yo no sé qué pensáis vosotras. A mí me parece genial que se hagan todo tipo de estudios para comprender (o intentarlo) porqué la gente se comporta de un cierto modo, pero, ¿no crees que esto es simplemente una serie de datos en el papel que no importan a nadie?

Bisexualidad en animales: más común de lo que crees

La homosexualidad y la bisexualidad en animales es más común de lo que crees. La ciencia confirma que las relaciones homosexuales son parte de la condición natural y ancestral de todos los animales, en especies que han persistido. Esto significa que estos comportamientos, no solo no tienen ningún costo para la perpetuación o la evolución de una especie, incluso se sospecha que tiene beneficios necesarios.

Bisexualidad en animales: más común de lo que crees

Los científicos van aún más allá y sostienen que en la mayoría de las especies, la característica bisexual podría ser más común incluso que la exclusivamente heterosexual, ya que la atracción por el mismo género podría encontrarse inscrito en nuestro ADN desde el origen. En determinadas especies, la bisexualidad, es un comportamiento que cubre necesidades reproductiva; en otros casos, se trata simplemente de una opción sexual más de la que disfrutar. Estas son algunas especies, orgullosamente bisexuales. 

Los bonobos

De todos es sabido la afición por el sexo de los bonobos. Prácticamente les da igual con quien lo hagan, lo usan como recurso emocional, para socializar, resolver conflictos, para entretenerse, por vicio o para hacer bonobitos. 

Los delfines

Durante su vida, los delfines nariz de botella, pasan por periodos de homosexualidad o heterosexualidad. En sus primeros años, practican sexo con machos y hembras y al alcanzar la madurez, pasan a emparejarse con el otro sexo para procrear, aunque también mantienen vínculos homosexuales. Las hembras juegan insertando su hocico en el hueco genital de su compañera mientras nadan suavemente. Los machos nadan con sus vientres pegados y se penetran mutuamente

Los pingüinos humboldt

Algunas especies de pingüinos prefieren la homosexualidad. Como Silo y Roy, una pareja de pingüinos que viven en el zoo de Nueva York, que nunca aceptaron una pareja femenina. Ambos intentaban empollar una piedra, hasta que el personal del centro les llevó un huevo fecundado, del que nació el pequeño Tango, a quien cuidaron con esmero y que hoy día es heterosexual. 

Los cisnes negros

Se sabe el 25% de los cisnes negros machos, son homosexuales. Su comportamiento no es muy ético: forman un trío con una hembra y ambos copulan con ella, pero una vez pone los huevos, la expulsan y le roban el nido, y crían ellos solos a los polluelos. Se sabe también que el porcentaje de supervivencia de los polluelos es mayor cuando están a cargo de una pareja de machos, que cuando lo hace una pareja heterosexual. 

Las orcas

Antes de alcanzar la madurez sexual para la reproducción, muchas orcas mantienen sexo homosexual, tocando y acariciando con sus hocicos, la zona genital de sus compañeras. Además son generosas y cuidadosas y se preocupan de que el placer sea mutuo, y se estimulan las unas a las otras. 

Las gaviotas

Fueron las primeras aves en las que los biólogos apreciaron comportamientos bisexuales. Se calcula que un 14% de las gaviotas hembras, mantienen relaciones con otras hembras en algún punto de sus vidas. También se ha observado este comportamiento en los albatros de Oahu, donde solo había un 31% de población de machos, así que las hembras, formaban lazos familiares entre ellas para criar a los polluelos como pareja.

Como ves, la homosexualidad y bisexualidad en animales es frecuente. Estas son solo algunas especies donde se ha observado pero son comportamientos que se dan prácticamente en todas las especies animales.

Libros que tienes que leer si eres lesbiana

Igual que hay pelis que tienes que ver, también hay libros que tienes que leer si eres lesbiana. Obligatorio para obtener el certificado lésbico.

Estos libros de los que te hablo en este artículo es muy posible que ni te suenen, pero te garantizo que merece la pena que los leas. Algunos son más clásicos que otros, pero en todo caso, son de obligada lectura.

¿Qué libros tienes que leer si eres lesbiana?

Estos son algunos libros que tienes que leer si eres lesbiana ya sea por su calidad, por su temática o porque son la base del feminismo actual. Ya sabes, aprovecha las Navidades y léelos.

El Segundo Sexo, de Simone de Beavoir

A lo mejor te suena Jean-Paul Sartre, el filósofo. Pues no menos importante es su pareja, Simone de Beauvoir, que escribió este libro en 1949 y en el que hace una reflexión acerca de lo que es ser mujer.

Algunos expertos lo consideran como el más importante ensayo acerca de la feminidad de todo el siglo XX, puesto que todas las obras posteriores acerca del feminismo se han visto influidas por esta obra. Está enmarcado en una teoría que afirma que la condición de ser mujer no implica que no seamos iguales al hombre. También aborda los motivos por los que una mujer “se vuelve” lesbiana.

Rubyfruit Juice, de Rita Mae Brown

Rubyfruit Jungle fue la primera novela escrita por Rita Mae Brown. Se publicó en 1973, y supuso un retrato más que explícito del lesbianismo. En la novela, la escritora cuenta en primera persona cómo fue su juventud y cómo se convirtió en “escritora lesbiana”. Para entender la dimensión explícita de la novela, rubyfruit jungle (selva de rubí) es como llama a los genitales femeninos en la novela.

Libros que tienes que leer si eres lesbiana: Falsa identidad, de Sarah Waters

Si te molan los libros poco convencionales, este es uno de los libros que tienes que leer si eres lesbiana.

Este libro, en inglés Fingersmith, lo escribió en 2002 Sarah Waters, que ganó varios premios. Se trata de una novela en la que se mezclan la narrativa gótico con la novela de policías y la literatura histórica. Es un batiburrillo muy interesante, todo ambientado en un entorno victoriano.

La novela cuenta en un tono muy divertido las andanzas de una ladronzuela, Sue Trinder, y de una dama de alta sociedad, Maud Lilly. Maud vive en su mansión con su tío, y sus caminos se cruzan cuando Sue se convierte en sirviente de Maud para robarle. Cuando menos se lo esperan, comienzan un romance.

El Color Púrpura, de Alice Walker

Es una novela epistolar escrita en 1982 y que se adaptó en película.

La historia, que ocurre sobretodo en la Georgia más rural, narra la historia de las mujeres negras del sur estadounidense en los años 30. En el libro se muestran los problemas a los que tenían que hacer frente, como el ser el último eslabón de la sociedad.

Sin duda, son libros que merece la pena leer. Pero más allá de recomendarlos, lo que de verdad me interesa saber es qué os han parecido.

El embarazo lésbico puede ser difícil por el concepto de “normalidad”

Los registros de maternidad en el Reino Unido ofrecen espacios solo a la futura madre y al padre del bebé. Esta inflexibilidad puede causar dificultades para el embarazo lésbico, es decir, la madre, su pareja y su bebé nonato si no entran dentro de sus parámetros.

Durante la última década ha habido un aumento significativo en el número de personas que conciben fuera del modelo tradicional de una pareja heterosexual, como es el caso del embarazo lésbico, por lo que afecta a un número creciente de padres y madres. No se sabe exactamente cuántas mujeres lesbianas dan a luz, pero el tratamiento de fertilidad en las clínicas del Reino Unido para parejas de lesbianas ha aumentado un 15-20% al año durante la última década. En 2018 hubo 1.404 nacimientos registrados en parejas del mismo sexo.

No hay datos disponibles para el número de hombres trans (es decir, personas transgénero de mujer a hombre) que dan a luz en el Reino Unido. Pero algunos hombres trans eligen hacerlo, y el número de asistencia a clínicas de identidad de género aumenta cada año.

La heteronormatividad, un problema en el embarazo lésbico en algunos países

Los datos muestran que los problemas ocurren cuando la heteronormatividad, es decir, la percepción de que la heterosexualidad es la orientación sexual normal, predeterminada o preferida, se comunica abierta o sutilmente en la forma en que el personal de atención médica trata a los pacientes, la forma en que se redactan los documentos o las suposiciones hechas en el camino. Las administraciones públicas no están bien preparadas ni formadas para atender de forma “normal” un embarazo lésbico.

Esto quiere decir que las madres que no han dado a luz, es decir, las parejas de las mujeres que tienen el bebé, pueden no ser reconocidas como madres y, por lo tanto, pierden los beneficios que otorga respecto al niño la maternidad. Esto, naturalmente, también ocurre en el caso de las personas transexuales.

Esto puede ser fuente de problemas emocionales

Tener malas experiencias previas durante el embarazo lésbico y posteriores al parto puede resultar nocivo para las parejas a nivel emocional y psicológico. Incluso para el bebé.

Un ejemplo es la depresión post parto. Esta tiene efectos negativos para la madre y para el niño. Hay estudios, por otro lado, que indican que las lesbianas tenemos más probabilidad de sufrir la depresión post parto que las mujeres heterosexuales.

Los datos muestran la realidad

En el Reino Unido, aún no se recogen datos sobre el género o la orientación sexual de las personas embarazadas y sus parejas. Ya que no tenemos estos datos, no hay mucha información sobre las estadísticas de los resultados del embarazo de lesbianas y hombres trans. La mayoría de las investigaciones sobre el embarazo y el parto y la mayoría de las leyes y reglamentos asumen que los bebés nacen de una relación heterosexual.

Lo cierto es que no hay una solución fácil para este problema. No basta con sustituir la palabra “madre o padre” por persona embarazada o pareja.

La pareja que está revolucionando el cine francés

La pareja que está revolucionando el cine francés está formada por dos mujeres lesbiana, sí señora. Son las responsables de Retrato de una mujer en llamas, un largometraje del que ya habíamos hablado por aquí. Que es sin duda la película lésbica del año, y te invitamos a ver en seguida si todavía la tienes pendiente. 

La pareja que está revolucionando el cine francés

Pues sí, la película ha sido un éxito para la crítica. Pero pocas personas saben que la directora y guionista del filme, Céline Sciama, escribió el papel de Héloise, la protagonista, pensando para su novia, Adéle Haenel. Todas las escenas en las que aparece ella, están pensadas para Adéle, hasta el color de su vestido. Algo que, si no la has visto, te parecerá un detalle sin importancia, pero realmente es una parte fundamental de la historia. Céline es una profesional muy perfeccionista, una directora de esas que necesitan tener el control de cada detalle para poder pulir cada diálogo y cada plano, hasta lograr la toma perfecta.

Sciama se documentó exhaustivamente para poder recrear un viaje en el tiempo a la Bretaña del siglo XVIII y poder retratarla de la forma más fidedigna posible. El resultado de tanto trabajo, es una película donde cada plano y cada imagen son impecables. Nada le sobra, ni nada le falta. Es una película de absoluta elegancia, que mantiene la pasión, la profundidad y la tensión hasta una poderosísima y magnífica escena final. Que tranquila, no vamos a desvelar. Ha sido premiada como mejor guión en el festival de Cannes y está nominada a los Goya, los Gaudí, los Globos de Oro y otros festivales cinematográficos. Se la consideró como candidata a los Oscar incluso, pero fue desbancada por Los miserables. 

Talento y activismo social

Además de la calidad de la película y su guión, también ha sido muy aplaudida la interpretación de las dos protagonistas tanto Adéle como Noémie Merlant. Realmente se nota que Céline, la directora, pensaba en Adéle cuando creaba el personaje, su papel está hecho totalmente a medida.

 Y claro que sí, Céline y Adéle son pareja. Fue la propia Adéle quien lo hizo público cuando acudió a recoger un Premio César en 2014 y se lo dedicó cariñosamente a su compañera. Han pasado 5 años y se han convertido en la pareja que está revolucionando el cine francés. Gracias a largometrajes como Retrato de una mujer en llamas o, previamente Tomboy, Céline está dándole un empujón de visibilidad y normalización a las historias de mujeres lesbianas en el cine francés. Consiguiendo así sacarlo de su ostracismo y elevarlo a la máxima categoría para hacerse con algunos de los premios y nominaciones más importantes de la industria cinematográfica.  

Por su parte Adéle, se ha convertido en la actriz del momento. A nivel personal ha decidido denunciar (públicamente y ante la Justicia) a su acosador, el director Christophe Ruggia, que la acosó sexualmente durante varios años cuando era tan solo una niña de 12. 

Dos mujeres fuertes, resueltas, valientes y talentosas, que tienen al público francés a sus pies. Y a nosotras también.