¿Has oído hablar del tokenismo lésbico? Quizá el término te resulta desconocido, pero lo que significa lo has vivido una y otra vez. Por ejemplo, cuando las lesbianas nos vemos ‘incluidas’ en una serie, una campaña o una noticia, pero tenemos la sensación de que algo no encaja.
Es decir, aparece una lesbiana, tiene cierto protagonismo, diálogos e incluso una escena romántica. Y aun así, sentimos que hay algo que falta y que no es visibilidad lésbica real. Sí que hay más personajes, más arcoíris y más discursos inclusivos, pero la cantidad no siempre va acompañada de la calidad. Entonces… ¿Hay representación real o solo un gesto simbólico para cubrir expediente?
¿Qué es el tokenismo lésbico?
El tokenismo lésbico se da cuando se incluye a una mujer lesbiana de forma superficial, como instrumento o estrategia, sin que haya un interés real por representar su experiencia. Es decir, la lesbiana ‘de cuota’. La que está para que nadie pueda decir que no hay diversidad.
Lo reconocemos fácilmente porque aparece aislada, sin contexto, sin historia propia o reducida a un simple rasgo, como es su orientación sexual. Tampoco profundiza en su historia, en sus preocupaciones, porque está para cumplir más que porque haya un interés real. El problema es que este tipo de presencia se vende como un avance, cuando en realidad contribuye más a la falta de diversidad.
Representación real: cuando sí nos reconocemos
Por el contrario, cuando hay representación real, hay señales muy claras que nos permiten reconocerlo. Por ejemplo:
- Una lesbiana que aparece en ficción o en cualquier contexto no necesita ser ejemplar ni pedagógica. Necesita ser creíble, tener deseos, vínculos o conflictos que no giren solo alrededor de ‘salir del armario’.
- En las historias bien contadas, la orientación sexual no debe ser un adorno ni un shock en la narración. Es una parte más de la identidad.
- El contexto y la vida de las lesbianas es otra prueba. Es decir, que aparezcan referencias culturales, dinámicas reconocibles, otras lesbianas… Que no estemos solas en el plano.
Claves para detectar el tokenismo lésbico
Igual que la representación real es reconocible, el tokenismo lésbico también lo es. Hay muchas preguntas que nos podemos hacer para afinar el radar. Por ejemplo: ¿el personaje lésbico podría desaparecer sin que cambie en absoluto la historia? ¿Su sexualidad se menciona, pero no se profundiza en ella? ¿Está hipersexualizada o, por el contrario, completamente desexualizada para ‘no molestar’?
Otra pista muy evidente de tokenismo lésbico ocurre cuando a la lesbiana le pasan muchas cosas, pero ella no tiene poder para decidir nada. O cuando su papel principal es servir de apoyo al personaje heterosexual de turno. También es sospechoso cuando no se cuenta su historia al completo y se corta o directamente se elimina en las siguientes temporadas.
A veces, cometemos el error de pensar que ‘mejor esto que nada’. Pero el tokenismo lésbico tiene consecuencias, y es que normaliza una imagen parcial y cómoda de lo que significa ser lesbiana. También reduce la diversidad interna del colectivo y pone en evidencia que existimos, pero sin incomodar.
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