Puede parecer muy raro, pero los ejemplos de políticas españolas lesbianas, que lo hiciesen público, han tardado en aparecer, mucho más que en los hombres. Y no es casual, por eso es bueno explicarlo para entender mejor qué pasa con nosotras. 

Políticas españolas lesbianas: tardan más que los hombres en salir del armario

En España, las políticas lesbianas han sido excepciones muy, pero que muy localizadas. Así como los primeros políticos gays de nuestro país empezaron a salir del armario a finales de la década de 1990 (caso de Miquel Iceta), nosotras hemos tardado mucho más, sobre todo en perfiles institucionales. Estas son algunas razones: 

1. Silenciamiento voluntario por razones políticas

Existían algunas políticas lesbianas que incluso vivían con su pareja y eso era de dominio público. Sin embargo, por cálculo político (sobre todo en la derecha), no se hacía público para evitar la pérdida de votos de orientación más conservadora o religiosa. El armario, en una sociedad hipócrita, se podía aceptar como mal menor, aunque fuese conocido por la mayoría de la población. 

2. Falta de visibilidad de las lesbianas

La falta de visibilidad pública generalizada también ha sido un problema para nosotras; además, tenemos una doble interseccionalidad, por el hecho de ser mujeres y lesbianas. A lo largo de la historia, pero también ahora. Recordemos que, en un primer momento, había muchos menos matrimonios gays que entre lesbianas, aunque ahora la tendencia se ha volteado. Eso hace que el Día de la Visibilidad Lésbica siga siendo muy importante para que haya referentes. 

3. Extensión de lo queer, que a veces desdibuja

La extensión de lo queer es generalmente positiva porque rompe con los cánones de las relaciones sexuales heteronormativas. Pero tiene también una parte contraproducente, y es que puede desdibujar la existencia del lesbianismo como identidad. El número de bisexuales declaradas de la Generación Z se ha disparado, sí, pero no es el caso de las lesbianas, que incluso baja con respecto a las Millennials.

Esta problemática es la más reciente de todas, y la más paradójica. Lo queer, realmente, libera, pero puede existir un riesgo de que, dentro de todo ello, se borre nuestra condición. 

Políticas españolas lesbianas, algunos ejemplos

Los ejemplos públicos de políticas españolas lesbianas van apareciendo poco a poco, aunque tardan. Uno de los casos más conocidos es el de Marta Higueras, que fue Teniente de Alcalde de Madrid entre los años 2015 y 2019. También podemos hablar de la exdiputada del PSOE Ángeles Álvarez, la exviceconsejera canaria de Podemos Sylvia Jaén o, más recientemente, la exsecretaria de Estado de Igualdad, Ángela Rodríguez «Pam» (bisexual, pero contrajo matrimonio con una mujer). 

A escalones inferiores, sí es cierto que esto se va generalizando, pero no fue hasta bien entrada la década de 2010 cuando esta cuestión se ha convertido mainstream. Por lo tanto, estos casos, ahora, sí que se van conociendo más. 

La visibilidad de las políticas españolas lesbianas ha sido una más de las batallas para conseguir que tuviéramos más presencia pública. ¿Crees que hay que seguir luchando por ello? Déjame tu opinión y la leo en comentarios.