A veces, confusión y sexo son dos términos que van muy juntos, demasiado. ¿Y por qué? Porque la pasión puede nublarnos y creer que hay algo que no existe. Aquí te explico cómo moverte en esas aguas, a veces muy turbulentas.
Confusión y sexo: cuando «eso» solo quiere decir «eso» entre nosotras
Lo primero que debes tener claro es que no todas las mujeres quieren vínculos emocionales cuando hay atracción. La sexualidad puede ser la expresión de un sentimiento, sí, pero también es una necesidad fisiológica y, en ocasiones, totalmente disociada de lo demás. De hecho, ser sapiosexual o demisexual, si tenemos en cuenta nuestras hormonas, es minoritario.
Y el contexto también cuenta mucho: no es lo mismo conoceros y ser amigas primero (¡peligro!) que haberos encontrado en una fiesta o en una discoteca y liaros la misma noche. Ambas cuestiones varían sustancialmente, y las consecuencias, también. De manera que esto no se puede perder de vista porque, si no se tiene claro, las posibilidades de confusión aumentan.
También influye la experiencia de cada persona cuando hablamos de confusión y sexo. Una mujer que acabe de salir del armario o que esté descubriendo su sexualidad puede ser más propensa a confundir, precisamente por la falta de referencias. Por eso, como hay riesgos emocionales, lo mejor es saber surfear por estas aguas lo mejor posible.
Tips para no que no salgas escaldada en encuentros tórridos casuales
Vivir la sexualidad de una forma plena y apasionada es bonito, pero, para evitar problemas y no caer en un enamoramiento lésbico no correspondido, te doy estos tips. Así, será menos probable que salgas dolida de la situación:
1. Ten claro lo que hay
Esto es fundamental y lo primero que debes tener en cuenta: tener claro lo que hay. Te he hablado antes del contexto, pero debes observar las señales del lenguaje no verbal y cómo se desarrolla la situación. Si acabáis en la cama, no hay problema, pero siempre que sepas antes qué va a pasar. Y si una noche es una noche, está bien, sin más.
2. Protégete emocionalmente
Protegerse emocionalmente es otro de los puntos que no se enseña lo suficiente. No siempre es posible mantener relaciones asertivas y maduras con la otra parte, ni que las mantengan contigo. ¿Tienes claro que no quieres un rollo de una noche? No des pie a la otra parte y no tengas prisa. Priorizar tu salud mental es fundamental, y esto pasa también por ahí.
3. Habla y comunica
La comunicación explícita es, también, otra forma de evitar que te rompan el corazón. Di lo que quieres y lo que sientes, y manifiéstalo antes. Igual no tendrás ese encuentro, pero te ahorrarás problemas futuros. En este caso, la asertividad es tu gran aliada para que no sufras. Probablemente, si muestras lo que quieres y lo que no, será más difícil que te hagan daño.
El binomio confusión y sexo es habitual, sí. Pero, sin embargo, existen maneras de cortar esa confusión y que no te hagan daño. ¿Cómo gestionaste estas situaciones? ¿Se han dado en tu vida? Cuéntame.
Ningún Comentario