Tus gustos musicales dicen de ti mucho más de lo que crees y también te pueden definir como lesbiana. Basta con saber tus artistas más escuchados en Spotify, qué playlist pones en el coche o qué canción subes a las Stories de Instagram. La música también construye identidad.
Dentro del ambiente, siempre ha habido ciertos géneros, artistas y estéticas muy vinculadas a distintas formas de vivir la masculinidad, la feminidad o la manera de relacionarnos. Hay lesbianas indie, techno, lesbianas de cantautores tristes y lesbianas que basan toda su personalidad en las canciones de Charli XCX.
Además, la música siempre ha sido un refugio queer y todas tenemos himnos que nos han acompañado en los momentos más importantes.
Si escuchas indie, tienes una ‘carpeta’ metal con todas tus ‘casi algo’
Hay un perfil muy reconocible dentro del colectivo y son las lesbianas indie más sensibles. Las que escuchan a Phoebe Bridgers, boygenius, Clairo o Russian Red. Suelen ser mujeres que se hacen las duras y terminan escribiendo mensajes intensos a las tres de la mañana.
Los gustos musicales indie están relacionados con chicas introspectivas, creativas e intensas. Y tienen cierta tendencia a romantizar miradas, conversaciones y vínculos ambiguos.
El pop queer y las lesbianas que convierten cualquier noche en un Pride
No puede faltar el pop ni las lesbianas que viven entre las playlists de Chappel Roan, Lady Gaga, MUNA, Kylie Minogue o Amaia, y tienen la capacidad de convertir una noche tranquila en un karaoke.
El pop dentro del colectivo lésbico invita a celebrar, y hay algo muy reconocible en esas lesbianas que utilizan la música como un espacio de liberación, fantasía y seguridad. Suelen ser mujeres que saben muy bien qué canción poner para levantar el ánimo a sus amigas o a la que acaban de conocer en el baño de la discoteca.
Además, las generaciones más jóvenes se pueden sentir muy identificadas con el pop queer actual, porque cada vez hay más artistas abiertamente lesbianas que hablan de diversidad en entrevistas, redes sociales o directamente en sus letras.
Si lo tuyo es el techno, das ‘vibes’ de misterio emocional
Toda escena lésbica tiene su pequeño grupo de chicas techno: minimalistas, con apariencia fría o distante, siempre vestidas como si fueran a una rave. Son las que responden con ‘depende’ a cualquier pregunta y se pasan el día escuchando sesiones de techno.
Dentro del imaginario queer, el techno y la electrónica son gustos musicales muy vinculados a lesbianas independientes, menos normativas y bastante cómodas fuera de las etiquetas convencionales.
Aquí entran en juego también las escenas queer underground, los espacios no mixtos y ambientes en los que la música es toda una experiencia colectiva. Y sí, probablemente tienen alguna ex que ha sido DJ o fantasean con ligarse a una DJ en su club favorito.
Las fans de cantautoras y folk: el colectivo de las emociones complejas
Después están las lesbianas con gustos musicales más cercanos al folk, las canciones en acústico o los cantautores intensos. Por ejemplo, las fans de Taylor Swift en su era más narrativa, Julieta Venegas, Zahara o Adrianne Lenker.
Son mujeres que adoran la comunicación, una buena conversación intensa y tienen cierta nostalgia. Las típicas que te enviarán una canción en cualquier momento del día porque les ha recordado a ti. Y son muy buenas enviando indirectas a través de las canciones, así que ojo a sus redes sociales.
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