El ocio LGTBIQ+ siempre ha estado muy ligado a la noche y a bares de ambiente, discotecas, fiestas temáticas… Es más, han sido los espacios de referencia para socializar y ligar, aunque los planes diurnos han ganado mucho terreno en los últimos años y son ya la opción favorita de muchas lesbianas.
¿Por qué? Porque la forma de relacionarnos ha cambiado, igual que nuestras prioridades, que normalmente coinciden con la edad. Ahora somos más visibles, nuestras relaciones están más normalizadas y han surgido nuevas maneras de relacionarnos más allá de tomar una copa por la noche. El ambiente queer no se acaba cuando amanece.
Cada vez somos más las que preferimos tener conversaciones profundas, conocer gente en un ambiente más relajado y sin alcohol por medio o disfrutar de otro tipo de actividades sin trasnochar. Siendo sinceras, muchas de nosotras ya no tenemos edad para volver a casa todos los fines de semana a las seis de la mañana.
Planes diurnos: del bar de ambiente al brunch
La noche sigue teniendo su magia y no viene mal salir de vez en cuando. De hecho, seguro que en tu ciudad conoces locales que son espacios seguros para la comunidad LGTBIQ+ y a los que llevas años yendo con tus amigas. Y sí, pueden seguir siendo un punto de encuentro para tu grupo, pero hay veces que buscamos otro tipo de experiencias.
Por ejemplo, un brunch el domingo, quedar en una cafetería bonita, ir a un mercadillo, a una feria de artesanía o hacer cualquier plan cultural. Son espacios más tranquilos y más propicios para conectar y conocer a otras mujeres sin pensar solo en ligar.
Además, estos encuentros suelen ser más inclusivos, no giran solo en torno al consumo de alcohol y son más abiertos a mujeres de todas las edades, con distintos estilos de vida y que se encuentran en momentos vitales muy diferentes. Desde la que acaba de salir del armario hasta la que lleva ya bastantes experiencias a sus espaldas.
Por qué los planes diurnos están tan de moda
Una de las razones es que cambian nuestras prioridades. Es decir, hay lesbianas que valoran cada vez más el bienestar, la salud mental y las relaciones que aporten algo de valor. A partir de cierto momento vital, ya no nos aporta nada salir, liarnos con una chica una noche y ‘si te he visto, no me acuerdo’. Hay un punto en el que nos preocupa más construir red, amistades y espacios seguros.
También influye que estamos cansadas de algunos códigos relacionados con la noche, como música muy alta, horarios raros, el gasto innecesario en copas… Quedar a tomar café, hacer una ruta en la naturaleza o visitar una exposición pueden aportar mucho más valor.
Ideas de planes diurnos para lesbianas que no quieren trasnochar
Hay muchísimas opciones de planes diurnos que puedes hacer sola, con amigas o con tu chica:
- Un pícnic en el parque.
- Una excursión a la montaña.
- Una tarde de museos.
- Un club de lectura con autoras como Audre Lorde o Sarah Waters.
- Actividades creativas: talleres de cerámica, de velas, ilustración o fotografía.
- Un vermú con buena compañía.
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