¿Te vas este verano a un festival queer? Entonces, te contamos todo lo que sí o sí tiene que viajar contigo en la maleta, tanto si te alojas en un camping dentro del propio recinto del festival, te quedas en un hotel o en un apartamento.

Los festivales queer, además de ser espacios al aire libre con conciertos, sesiones de DJ y actividades culturales, son lugares idóneos para hacer comunidad con otras mujeres del colectivo.

Nuestro consejo para vivir estos días es que pienses más en la comodidad y en el bienestar que en otra cosa, y que dejes los ‘por si acaso’ en casa. Si eliges bien, tendrás todo lo necesario para disfrutar del festival queer, conocer gente, bailar, disfrutar de los conciertos y salir de la rutina durante unos días.

Ropa bonita y cómoda para cualquier plan

Para hacer la maleta, piensa primero en el tipo de festival al que vas, porque no todos son iguales. Los hay que tienen actividades durante el día y conciertos por la noche, algunos empiezan cuando baja el sol… Tampoco necesitarás lo mismo si duermes en el camping que si te quedas en otro alojamiento.

Sea como sea, lleva:

  • Ropa fresquita y cómoda para el día.
  • Una chaqueta finita o sudadera por si refresca por la noche.
  • Zapatillas cómodas y, a ser posible, que no sean nuevas. O por lo menos que no te importe que se ensucien, porque vas a darles mucho trote.
  • Cualquier accesorio o complemento que vaya con tu personalidad: alguna goma para el pelo o diadema, joyas, purpurina…

Un festival queer es el mejor lugar para experimentar con tu expresión de género, ser tú misma y ponerte todo aquello con lo que no te atreves en otros momentos del año.

Protección solar y otros imprescindibles

Recuerda meter también la maleta: protector solar, una gorra o sombrero y unas gafas de sol. Si el festival es de día en un lugar en el que hace mucho calor, protégete bien para evitar golpes de calor.

También es fundamental la hidratación (lleva una botella de agua reutilizable), pañuelos de papel, toallitas, gel hidroalcóholico y un pequeño botiquín con tiritas, analgésicos o cualquier otra medicación que tomes habitualmente.

Y no te olvides de una batería externa, aunque no vayas a usar mucho el móvil. Te vendrá bien para hacer fotos, consultar horarios en el festival, subir contenido a redes sociales, compartir la ubicación con tus amigas… Además, las baterías de los móviles sufren mucho cuando hace calor y se descargan antes.

Si acampas, piensa en dormir de verdad

La mayoría de festivales queer tienen zonas de acampada mucho más económicas que irte a un hotel o un apartamento. Así que si tienes pensado optar por esta opción, piensa bien lo que metes en la maleta.

  • Una tienda fácil de montar.
  • Un saco adecuado para la temperatura prevista.
  • Una esterilla o colchón hinchable.
  • Una linterna y una cuerda.
  • Una pequeña almohada de viaje.
  • Si te cuesta conciliar el sueño cuando hay ruido, también unos tapones.

Y aunque no sea algo que metas en la maleta en sentido escrito, pon en práctica el cuidado mutuo. No es que un festival esté libre de conflictos por el hecho de ser queer, pero sí que suele existir una cultura de apoyo entre nosotras. Lleva contigo documentación, dinero en efectivo, teléfonos importantes guardados y acuerda un punto de encuentro con tus amigas. Y siempre que puedas, presta ayuda a los de tu alrededor si lo necesitan.