Sí, puede cambiar con el paso del tiempo. La investigación científica lleva años estudiando cómo se desarrolla la orientación sexual con el paso del tiempo y qué papel juegan el autoconocimiento, el contexto social o la conocida como fluidez sexual.

Es un tema muy complejo para el que no hay una respuesta única, pero sí que podemos extraer conclusiones de lo que dice la ciencia.

¿Qué es exactamente la orientación sexual?

Antes de responder a la pregunta que planteamos en el titular, tenemos que aclarar un concepto que se confunde más de lo que parece. La orientación sexual se refiere a la atracción afectiva, romántica y/o sexual que sentimos hacia otras personas. No depende de con quién hayamos mantenido relaciones (no hace falta acostarse con una mujer para ser lesbiana) ni de cómo te identifiques públicamente.

Tampoco podemos confundir la orientación sexual con la identidad o la expresión de género. No tiene nada que ver, aunque muchas veces se mezclen al tener conversaciones sobre sexualidad.

¿Puede cambiar con el paso del tiempo?

La mayoría de investigaciones apuntan a que la orientación sexual permanece relativamente estable a lo largo de la vida. Sin embargo, eso no significa que sea idéntico para todo el mundo.

La psicóloga Lisa M. Diamond, una de las investigadoras que más ha estudiado la orientación sexual, insiste en la fluidez sexual. Sus trabajos muestran que algunas personas, sobre todo mujeres, pueden experimentar cambios en la manera de vivir o expresar su atracción con el paso de los años.

No significa que ‘elijan’ cambiar de orientación sexual ni que cualquier mujer vaya a experimentar ese cambio. Simplemente, que la sexualidad humana es más diversa de lo que hemos creído durante mucho tiempo.

Aclaremos también otra cosa: que algunas personas sientan esa fluidez sexual no respalda en ningún caso las mal llamadas terapias de conversión que, por cierto, el gobierno ha endurecido en España el castigo para quienes las practiquen. La comunidad científica coincide en que la orientación sexual no se puede modificar mediante ningún tratamiento, presión psicológica o voluntad.

Cuando no cambia la orientación, sino la forma de entenderla

Muchas lesbianas no descubren su orientación sexual hasta bien entrada la edad adulta. Las hay que siempre mantuvieron relaciones con hombres, que estuvieron casadas y hasta formaron una familia antes de enamorarse de una mujer. ¿Significa eso que su orientación sexual ha cambiado? No necesariamente.

Aquí tenemos que introducir el concepto de heterosexualidad obligatoria, también conocida como comphet. Muchas mujeres hemos crecido dando por hecho que teníamos que tener una pareja masculina porque es el modelo con el que hemos crecido y lo que hemos visto a nuestro alrededor. Y a veces no existe el espacio para buscar información o experimentar, por la famosa falta de referentes.

En estos casos, no es que se produzca un cambio en sí de orientación, sino que lo que cambia es el conocimiento que tenemos de nosotras mismas. Cuando encontramos referentes, conocemos a otras mujeres lesbianas y nos movemos en otros círculos, sentimos que muchas piezas empiezan a encajar. Y que por fin podemos ser libres para amar a quien queramos.