Hay muchísimas canciones que todas las lesbianas reconocemos, aunque no hablen explícitamente de salir del armario o de enamorarse de otra mujer.

Y nos referimos a letras sobre querer a alguien que no te corresponde, esconder lo que sientes o mirar desde lejos cómo una persona elige a otra. Incluso aunque la experiencia esté escrita desde otro punto de vista diferente, nos la hemos llevado a nuestro terreno. ¿Sabes de qué canciones hablamos?

«Dancing On My Own» de Robyn: cuando ella besa a otra

En este caso, en «‘Dancing On My Own», Robyn canta sobre estar en una esquina mientras la persona que quiere besa a otra mujer. La frase «I’m in the corner, watching you kiss her» resume una situación que no necesita muchas explicaciones.

La canción habla de desamor, celos y de esa sensación de estar físicamente cerca de alguien que emocionalmente ya está muy lejos. Si alguna vez has tenido que fingir que solo era una amiga, cuando por dentro sabías perfectamente que había algo más, es para ti. 

Además, el detalle de no ser «the girl you’re taking home» (la chica a la que te vas a llevar a casa) tiene una lectura dolorosa cuando sabes lo que significa querer ser esa chica.

«Linger» de The Cranberries: aquello que no era solo amistad

No todas las canciones tienen que contar una historia queer para tocarnos algo por dentro. De hecho, esta canción habla de una relación en la que está muy presente la confusión, la decepción y una pregunta que todas nos hemos hecho en algún momento: ¿qué somos exactamente y por qué me estás haciendo esto?

La letra habla de alguien que ha jugado con los sentimientos de la protagonista y de una relación que no termina de desaparecer. Y aquí vemos una experiencia muy reconocible: un vínculo que empieza siendo una amistad y después se vuelve más intenso. El típico «solo somos amigas», que sabes perfectamente que no es así.

«Honey» de Kehlani: una canción que no necesita subtítulos

Con esta canción hacemos una pequeña excepción, porque «Honey» sí que habla directamente de mujeres, aunque la orientación sexual no sea el tema principal. 

Kehlani canta sobre sentirse atraída por otra mujer y utiliza situaciones cotidianas para describir una relación que todavía le importa.

De hecho, la frase «I like my girls just like I like my honey» es brutal y nosotras mismas la hemos adoptado. Pero lo que más nos gusta es la normalidad. No hacen falta explicaciones sobre la identidad de la protagonista. Simplemente, el cariño, el deseo, la inseguridad y las ganas de estar con otra mujer. Igual que en una relación hetero.

Cuando una canción cambia porque tú has cambiado

¿Te ha pasado alguna vez que has vuelto a una canción que escuchabas de niña y ha cambiado por completo el significado? También puede haber letras que a los 18 parecían hablar de un amor imposible y a los 30 son la banda sonora de una ruptura, un crush imposible o esa primera chica que te hizo pensar en tu orientación sexual.