El lenguaje, por suerte, no es algo estático y evoluciona con nosotros a medida que pasa el tiempo. Por ejemplo, seguro que recuerdas alguna palabra que utilizaban tus abuelos en el pueblo y que hoy apenas se utiliza. O directamente hay frases hechas y expresiones que pertenecen a un lugar muy concreto.

Con el colectivo LGTBIQ+ pasa lo mismo. Hay muchas palabras que hace una década no existían, aunque sintamos que las conocemos de siempre. Algunas las hemos adoptado del activismo, otras de plataformas como TikTok o simplemente las hemos cogido de otros países y las hemos hecho nuestras.

Cuando empezamos a poner nombre a experiencias

Uno de los cambios más evidentes ha sido normalizar ciertos términos, como heteronorma o heteronormatividad. Hace 10 años, seguramente se pronunciaban solo en espacios académicos, estudios de género o los dominaban los activistas. Sin embargo, hoy sabemos qué significa y lo sacamos cuando alguien, por ejemplo, asume que nuestra pareja es un hombre por ser mujeres.

Algo parecido ocurre con la palabra visibilidad. No es nueva, pero ha adquirido un significado mucho más amplio a medida que el colectivo LGTBIQ+ ha ido creciendo y ha incorporado nuevas realidades. Ya no la usamos solo para salir del armario, también cuando nos sentimos representadas con los medios, en la cultura o en los espacios públicos sin tener que justificarnos.

Y también utilizamos mucho (nos encanta) el concepto de espacio seguro. Antes era poco habitual escucharlo fuera de ciertos círculos, pero hoy es nuestra manera de decir que estamos en un lugar que es respetuoso con las personas del colectivo y que podemos ser nosotras mismas sin tener que escondernos.

Palabras que hemos adoptado del inglés

Las redes sociales nos han dejado muchas palabras en inglés (anglicismos), que hemos adoptado como propias y algunas incluso las hemos españolizado y están aceptadas por la RAE. Por ejemplo:

  • Queerbaiting: para hablar de series, películas o campañas que insinúan relaciones entre mujeres sin llegar a representarlas. Buscan atraer a un público LGTBIQ+ sin asumir un compromiso con esa representación.
  • Comphet: es la abreviatura de compulsory heterosexuality. Es un término cada vez más utilizado entre mujeres lesbianas para explicar cómo la presión social puede hacer que una mujer crea que se siente atraída por un hombre, cuando en realidad responde a las expectativas de la sociedad.

También han ganado mucho terreno expresiones como soft launch, hard launch o crush, sobre todo entre las generaciones más jóvenes.

Etiquetas que ayudan… cuando cada una decide cómo usarlas

Otro cambio importante es que tenemos palabras para describir prácticamente todas las orientaciones sexuales, expresiones de género, identidades y realidades que conviven en el colectivo LGTBIQ+. Por ejemplo, términos como sáfica, para referirnos a las relaciones entre mujeres y personas no binarias. Existe desde hace años, pero su uso era mucho más reducido que ahora.

También está muy extendido el uso de palabras como cis, trans, no binarie o disidencia sexual y de género. Eso sí, debe ser cada persona la que elija qué etiqueta utiliza y adapte el lenguaje a su realidad (no al revés).