El vocabulario LGTBIQ+ ya no está reservado solo a personas del colectivo, asociaciones o medios especializados. Al menos, no de la misma manera que hace unos años. Lo que sí hemos confirmado es que los términos que hace pocos años eran desconocidos para gran parte de la población, hoy son mucho más frecuentes en informativos, periódicos, programas de entretenimiento y hasta en campañas institucionales.

Por ejemplo: no binario, transfobia, queer, salir del armario, familia diversa… Todos estos términos nos llevan a pensar que el vocabulario LGTBIQ+ está mucho más normalizado, aunque todavía quedan deberes pendientes.

Cómo hemos pasado del activismo a los titulares

Buena parte del vocabulario que hoy encontramos en los medios generalistas nació dentro del movimiento LGTBIQ+, con palabras que adoptamos para nombrar realidades que prácticamente no tenían representación pública.

Y algunas de esas palabras las hemos tenido que inventar para nombrarnos, como cisgénero, bifobia, identidad de género o expresión de género. Sirven para explicar experiencias y para facilitar conversaciones.

La diferencia es que esos términos ahora son más habituales en entrevistas a artistas, análisis políticos, artículos culturales o coberturas deportivas, si vienen al caso. Al final, si las personas LGTBIQ+ ocupamos más espacios públicos, el lenguaje también lo hace.

¿Qué palabras del vocabulario LGTBIQ+ suenan con más fuerza?

Lógicamente, hay términos que se han sumado al vocabulario LGTBIQ+ con más fuerza que otros, ya sea porque son más naturales o más fáciles de entender. Por ejemplo:

  • LGTBIQ+.
  • Matrimonio igualitario.
  • Homofobia.
  • Lesbofobia.
  • Transfobia.
  • Persona trans.
  • No binario.
  • Diversidad sexual.
  • Diversidad familiar.

También han ganado peso otro tipo de palabras, como queer, aunque su uso aún no está del todo extendido dentro del significado real. En nuestro caso, cada vez se habla más de la representación lésbica o de las historias sáficas.

¿Por qué los medios utilizan cada vez más este lenguaje?

Hay varias razones que lo explican. Por un lado, los medios de comunicación están cada vez más sensibilizados con la diversidad, incluso lo han incluido en sus manuales de estilo para evitar expresiones incorrectas o que estigmatizan de alguna manera.

Por el otro, las nuevas generaciones de periodistas han crecido en un contexto en el que ciertos conceptos forman parte de su día a día. No necesariamente porque pertenezcan al colectivo LGTBIQ+, pero sí por las redes sociales, por grupos de amigos o simplemente porque nuestra identidad está cada vez más normalizada.

Además, la propia población demanda a profesionales capacitados y sensibilizados, y todo empieza por el lenguaje LGTBIQ+.

¿Normalizar significa comprender?

No exactamente. Que una palabra aparezca muy a menudo tampoco significa que todo el mundo entienda lo que significa, porque tampoco está todo hecho.

Es más, los medios a veces utilizan términos como etiquetas sin profundizar en el contexto. Y también tenemos que asegurarnos de que no sean palabras de ‘moda’ que empiezan a circular por titulares o redes sociales sin una explicación correcta, de mano de las personas que de verdad entienden, respetan y utilizan a diario el vocabulario LGTBIQ+.