Todas tenemos clarísimo cuáles son nuestras red flags en una relación o al conocer a alguien: mensajes insistentes, faltas de respeto, que no tengan en cuenta nuestros límites, comentarios que nos recuerden a malas experiencias pasadas… ¿Y las green flags?

También las hay, por supuesto, y son todas esas señales que nos transmiten confianza antes de una primera cita o de conocer a alguien en persona. Y no hace falta que cotillees las redes sociales de tu ligue de arriba abajo, pues hay pequeños detalles que nos dan pistas sobre cómo se relaciona una persona.

Además, el ambiente lésbico es más pequeño de lo que nos gustaría, así que es normal que tengamos seguidores en común, que hayamos estado en los mismos eventos y hasta que tengamos alguna ex o un rollo en común.

¿Se interesa por ti por lo que le cuentas?

Una de las mayores green flags es que en la conversación haya interés mutuo. Es decir, que fluya desde la curiosidad, que las dos hagáis preguntas, recordéis cosas que ya os habéis contado y, sobre todo, que no convierta el chat en un monólogo sobre su vida y no te tenga en cuenta.

También es buena señal que no intente ir varios pasos por delante en lo que a intimidad emocional se refiere. A todas nos ha pasado que llevamos dos días hablando con alguien y ya nos habla de planes de futuro, de vivir juntas, tener una relación o de sentir una conexión única que no había sentido con nadie. La intensidad está bien, pero hasta cierto punto y con un límite que sea sano.

En cambio, es una green flag si respeta el ritmo de la conversación, te deja tu espacio y sientes que estáis en un ‘mood’ parecido’.

Respeta tus tiempos y tus límites

A medida que vamos creciendo y aumentan las responsabilidades, dejamos de vivir pegadas al móvil y no tenemos por qué responder al instante. Una green flag ocurre cuando la chica que estás conociendo lo entiende, lo respeta y no te exige que le respondas al momento. Porque eso evitará que entréis en el ‘juego’ absurdo de ver quién tarda más en responder e incluso de pensar que estar varias horas sin contestar a un WhatsApp es desinterés.

Lo mismo ocurre si pones límites en el terreno digital. Quizá todavía no te sientes cómoda dándole tu número de teléfono, haciendo una videollamada o hablando por teléfono. Si respeta tus límites antes de conoceros en persona, probablemente sabrá respetarlos también fuera de la pantalla.

Green flags que nos gustan: es coherente entre lo que hace y lo que dice

No hace falta que stalkees a nadie en redes sociales en profundidad, pero sí que puedes saber si es coherente. Por ejemplo, si dice que va a escribirte más tarde y de verdad lo hace; si tiene interés por quedar y lo demuestra concretando día y hora; si le surge un imprevisto y te lo cuenta con total naturalidad y sin excusas…

Todo esto construye poco a poco la confianza que, junto a una buena comunicación, es una green flag rotunda en una relación. No garantiza que os vayáis a entender en persona o que vuestra relación sí o sí tenga que funcionar, pero es una muy buena señal.