Hoy, 30 de junio, es el Día de las Redes Sociales y nosotras nos hacemos una pregunta bastante lógica: ¿está aumentando la lesbofobia en redes sociales en 2026?

Tengo sentimientos encontrados con las redes sociales y sé que le pasa a muchas otras mujeres del colectivo. Por un lado, estas plataformas nos han dado muchísimo, pues son un espacio para encontrar referentes, hacer comunidad, escuchar las historias de tantas otras mujeres o estar informadas sobre la actualidad LGTBIQ+.

Por el otro, en los últimos años hemos visto cómo las redes se han convertido en lugares llenos de odio, de desinformación y de ataques contra nosotras. No es solo que tengamos la sensación de que hay más odio que hace unos años, es que realmente es así. Y basta con abrir cualquier red social y leer los comentarios en cualquier post de una mujer lesbiana: bromas de mal gusto, respuestas despectivas, que cuestionen nuestra sexualidad o que sexualicen nuestras relaciones. El pan de cada día.

Más visibilidad significa más exposición

Por suerte, en los últimos años ha aumentado la presencia de mujeres lesbianas en redes sociales. Es más fácil encontrar a creadoras hablando abiertamente de su orientación, más parejas compartiendo su día a día, más proyectos culturales, como esta publicación, dirigida a la comunidad lésbica…

Esa representación es una buena noticia para nuestro colectivo, pues significa que hay más referentes y menos necesidad de volver al armario. Y en muchos casos, es un hilito de luz para las lesbianas más jóvenes, que acceden a la información que a muchas nos hubiera gustado tener a su edad.

Pero también tenemos que reconocer que esta exposición se paga muy cara. Hay estudios sobre los discursos de odio en internet que coinciden en que los contenidos relacionados con mujeres, personas LGTBIQ+ y minorías reciben infinitamente más ataques que otros temas más normativos. Y ojo, no siempre soportamos insultos; a veces son burlas, sexualización, que invisibilicen nuestra orientación sexual o directamente que cuestionen quiénes somos o si ‘solo es una fase’.

El algoritmo también influye

Podríamos decir que las propias plataformas tienen parte de culpa en que haya más lesbofobia en redes sociales. Me explico: cualquier red social funciona con algoritmos que premian aquello que genera interacción (para bien o para mal). Entonces, cualquier debate, polémica o enfrentamiento genera más ‘likes’, comentarios y se comparte más.

¿Y cómo influye esto? Hace que muchos mensajes lesbófobos lleguen más lejos de lo que lo harían fuera de internet. Y lo que ocupa espacio, adquiere una dimensión enorme y genera la sensación de que está en todas partes, aunque no sea exactamente así.

A esto tenemos que añadir lo fácil que es crear cuentas anónimas y amplificar determinados discursos. Y volvemos al mismo punto de partida: un comentario o ataque puntual parece una reacción masiva y que viene de un grupo más grande de personas, cuando en realidad son bots o unas pocas personas detrás de cuentas falsas.