Crear red dentro del colectivo LGTBIQ+ no siempre es tan automático como a veces damos por hecho. Puedes ser lesbiana, haber salido hace ya tiempo el armario, tener referentes, ir a eventos y aun así sentirte sola. ¿Por qué ocurre?

No hay un motivo común que lo explique, porque tiene muchos matices. La cuestión es que no todas llegamos al colectivo de la misma manera ni al mismo ritmo. Hay quien lo hace desde muy joven, quien aterriza más tarde, viene de relaciones largas, se ha cambiado de ciudad hace poco o directamente quien no se siente cómoda en espacios tan sociales.

Cuando no te sientes tan acogida dentro del colectivo

El colectivo LGTBIQ+ tiene fama de ser un espacio acogedor y, en muchas ocasiones, suele serlo. Pero hay personas que sienten que no encajan por edad, clase, origen, personalidad o por no conectar con ciertos códigos normativos (escenas, apps, bares…).

Lo que tienes que saber es que esto no te hace menos lesbiana ni menos comprometida con el colectivo. Puede ocurrir que todavía no hayas hecho piña. O que un grupo en concreto no encaje con tu momento vital, tus tiempos o tu energía. 

Crear red dentro del colectivo es tejer vínculos

Para crear red, no hace falta que tengas mil amigas lesbianas ni una agenda llena de planes. Significa construir relaciones sanas, basadas en la escucha activa, la reciprocidad y un mínimo de cuidado mutuo. Y eso tiene que salir de forma real, sin forzar nada.

Empieza siempre por lo pequeño. Una conversación con una persona que te ha causado buena impresión o un grupo reducido. Un espacio donde te sientas cómodas, segura y puedas ser tú misma todo el tiempo. Recuerda que una conexión real vale mucho más que 10 superficiales

También te ayudará mucho cambiar el foco. Es decir, no ir a un sitio pensando en conocer gente, sino en compartir intereses, como puede ocurrir en talleres, deporte, clubes de lectura, activismo o proyectos culturales. Si acudes sin la pretensión de ligar, hacer amigas o encaja, las conexiones suelen ser más sencillas.

Espacios diversos dentro del colectivo LGTBIQ+

El colectivo LGTBIQ+ es muy homogéneo, aunque no siempre lo sintamos de esa manera. Hay espacios mucho más visibles y otros más discretos, pero todos igual de valiosos. Por ejemplo, asociaciones locales, redes feministas, grupos de lesbianas adultas, encuentros no mixtos, espacios virtuales…

Si no te sientes cómoda ni reflejada en espacios mainstream, el problema no eres tú, necesariamente. Quizá necesitas otros formatos, otros ritmos y otros códigos. Busca opciones menos evidentes, porque te puede abrir más puertas de las que crees.

Y sí, internet también es una vía útil. Para muchas lesbianas, las aplicaciones para ligar o conocer gente ayudan mucho para crear red y comunidad sin una exposición excesiva. Ayuda, sobre todo, si eres una persona tímida, introvertida o que le cuesta relacionarse.

Sea como sea, nunca suavices quién eres, no te calles ni te fuerces a estar cómoda solo para sentirte parte de una comunidad o un espacio. La red debe generarse siempre desde la autenticidad y el autocuidado. Además, es algo que lleva tiempo y que no es lineal, pero cuando lo consigas, te darás cuenta.