Tener miedo al compromiso después de una ruptura es completamente normal y todas hemos pasado por ahí. Sobre todo si la relación ha sido larga, había un vínculo muy fuerte entre vosotras o la decisión de cortar la relación ha tenido un componente traumático.

Hay personas que después de la ruptura se encierran en sí mismas y otras que piensan en salir o conocer gente nueva para cambiar de aires. Pero las dos normalmente se encuentran con una especie de ‘freno’ que les impide abrirse o confiar del todo, aunque tengan delante a una chica que les guste. Es normal, es válido que te sientas así y lo que es mejor, tiene solución.

‘No estoy preparada para tener una relación’

Una de las señales más claras de miedo al compromiso es la famosa frase de ‘ahora mismo no quiero nada serio’. No querer meterte en una nueva relación después de otra reciente es completamente válido, pero tienes que entender por qué. Si la idea de implicarte emocionalmente con una persona va acompañada de ansiedad, celos o desconfianza, no estás preparada.

También es bastante habitual que te enganches solo a vínculos muy controlados, como relaciones a distancia imposibles, personas que no están disponibles emocionalmente o dinámicas ambiguas, tipo situationship. Al final, el patrón se repite por protección propia.

El problema no es tu ex, sino cómo te sentiste

Después de una ruptura dura o traumática, hemos de reconocer que muchas veces le echamos la culpa a la otra persona. Ahora bien, el miedo al compromiso suele estar más relacionado con lo que tú viviste. Por ejemplo, sentirte abandonada, no escuchada, anulada o haber dado más de lo que recibías. Todo esto deja huella.

Si en la relación anterior cruzaste ciertos límites por amor, normalizaste dinámicas poco sanas o te perdiste un poco a ti misma, tienes miedo a vivir otra mala experiencia. A verte involucrada en otra historia que te hace daño.

Cómo gestionar el miedo al compromiso sin forzarte ni cerrarte

La terapia es el espacio donde vas a poder compartir tus miedos actuales con un profesional, y te dará las claves y herramientas para salir de esa situación. En cualquier caso, también hay pequeños tips que puedes aplicar para no cerrarte en banda emocionalmente ni tampoco precipitarte.

  • Aprende a ir más despacio y a tomar más conciencia de lo que te rodea.
  • Nombra lo que te pasa, porque tiene más importancia de la que crees. Lo que no se nombra, no existe.
  • Revisa tus propios límites, qué estás dispuesta a ofrecer y por dónde no vas a volver a pasar.
  • La seguridad en pareja se construye con calma. Huye de la intensidad si no te hace bien y da pasos pequeños, pero firmes.

Y recuerda una cosa: el miedo al compromiso no significa que estés rota por dentro o que no seas capaz de volver a querer a nadie. Todo lo contrario. Muchas veces, es una señal de que ya no estás dispuesta a tener una relación de cualquier manera.