Los mitos en las relaciones entre mujeres son más habituales de lo que nos gustaría, pese a que no deberíamos tener que hablar de esto en pleno 2026. Da igual cuántas veces expliquemos cómo pueden ser las relaciones entre dos mujeres, pues siempre habrá alguien que las simplifique, las caricaturice o directamente se las invente.

Lo peor es que ocurre desde el desconocimiento heterosexual, desde dentro del colectivo o de personas que se definen como ‘liberales’. Las relaciones entre mujeres son tan diversas, complejas y normales como cualquier otra. Ni más mágicas ni más caóticas.

Las relaciones entre mujeres son más intensas y dramáticas

¿De dónde sale esta afirmación? Es el mito estrella sobre nuestra manera de relacionarnos y parte de la idea de que dos mujeres juntas viven todo ‘al límite’. Es decir, con más pasión, más celos y más dramas. Como si la intensidad fuese solo cosa de mujeres o dependiera de la orientación sexual.

Lo que ocurre es que muchas lesbianas hemos aprendido a comunicarnos emocionalmente muy pronto, a verbalizar lo que sentimos y a implicarnos de verdad en las relaciones. Pero eso en ningún caso es una intensidad descontrolada. Sí que puede hacer que una ruptura duela más, pero porque somos más conscientes.

Siempre una de las dos hace de hombre

Otro mito sobre las relaciones entre mujeres que es absurdo y profundamente heterocentrado. Viene de la falsa creencia de que una relación de pareja siempre necesita tener roles fijos y jerárquicos para funcionar. Es decir, un hombre y una mujer, y si falta una parte, la otra tiene que suplirla de alguna manera. Y no, en las relaciones entre lesbianas no hay una parte ‘masculina’ y otra ‘femenina’ que deban cumplir un rol concreto.

Lo que puede haber son dinámicas diferentes, energías distintas y formas diversas de expresarnos, pero no es mal que un reflejo de la sociedad. Pero si reduces todo a un esquema binario, no has entendido nada.

Las lesbianas se enamoran demasiado rápido

Es un comentario que suele ir acompañado de una sonrisa condescendiente y algún que otro tópico. ¿Ocurre a veces? Claro. ¿Significa eso que sea exclusivo de las relaciones entre mujeres? Para nada.

En muchos casos, tenemos más claro lo que buscamos y tenemos menos miedo a nombrarlo. Entonces, cuando no tienes que encajar en expectativas heteronormativas, es más fácil reconocer que algo te importa o que quieres construir tu vida junto a otra mujer.

Entre mujeres, todo es más fácil

Es uno de los mitos sobre las relaciones entre mujeres que parece positivo, pero tiene trampa. Da por hecho que compartir género elimina ciertos conflictos, malentendidos o desigualdades. Y no. Las relaciones entre mujeres no son automáticamente más sanas ni más sencillas.

También puede haber celos, rupturas dolorosas, dinámicas tóxicas, conversaciones incómodas… La diferencia en que solemos tener más herramientas (y menos miedo) para revisar un comportamiento, hablar de ello y corregir actitudes. Y eso es lo que hace que una pareja funcione, independientemente de quienes la formen.