Si no eres lesbiana y nos estás conociendo, o tienes alguna amiga que acabas de conocer, es bueno que sepas que hay prejuicios falsos que no nos gustan. Por eso, he querido resumirlo por aquí para que los tengas claros y no metas la pata.
7 prejuicios que, si no eres lesbiana, deberías desterrar
Si no eres lesbiana, quizás no hayas escuchado más que alguno de estos prejuicios. Pero nosotras estamos hartas de oírlos a machaca martillo por parte de personas ignorantes o, directamente, retrógradas. Por eso, si tienes amigas en el colectivo, mejor actuar con tacto y evitar caer en ellos. Estos son los 7 prejuicios más habituales:
1. No somos mujeres frustradas
Lo primero es que nosotras no somos mujeres frustradas a las que les haya faltado un hombre. Y, mucho menos, somos personas con traumas infantiles no resueltos o, como mínimo, no de forma distinta a otras personas. Nuestra orientación sexual, pues, no es el resultado de ningún desajuste; al contrario, aceptarla, para la inmensa mayoría, ha sido una liberación personal.
2. No siempre hay un «hombre» en la relación
Este es otro de los típicos prejuicios de Cromañón que nos molestan especialmente. Hay dinámicas que podemos considerar «masculinas-femeninas» asociadas a algunos estereotipos, sí. Pero la realidad es que no existe un patrón fijo y te puedes encontrar distintas realidades. Por lo tanto, mejor ver, oír y, si hablas, no soltar eso.
3. Hay de todo, como en las heteros
Ser lesbianas no nos hace ni mejores ni peores personas. Los chismes los puedes encontrar en ambientes tóxicos, igual que con las heteros. Y, aunque históricamente hemos tendido a tejer redes de solidaridad entre nosotras para protegernos de las agresiones externas, la libertad creciente en los países occidentales hace que puedas encontrar de todo. Por eso, intenta vernos sin prejuicios previos.
4. No todas hacemos la «tijera»
Aaaay, la tijera, este es uno de los topicazos con el que hay más fantasía, leyenda… y que menos se da. Claro que hay lesbianas que hacen esta práctica sexual, pero te puedo asegurar que no somos, ni de lejos, todas. Así que, cuando nos conozcas, te recomiendo que no preguntes eso, porque te puedes llevar un chasco.
5. No existe una única manera de ser lesbiana
Efectivamente, ser lesbiana es una circunstancia, pero existen varias maneras de serlo. Y, también, varios caminos que nos han llevado a asumir nuestra condición sexual. Por eso, lo que te recomendamos es que, cuando te acerques a nosotras, nos veas con naturalidad.
6. No somos personas frívolas
Otra historia que molesta mucho, es asociar el lesbianismo con frivolidad. Y no, por ser lesbianas no somos menos serias ni formales que el resto de personas. Hay relaciones con distintos niveles de compromiso, como sucede igual con las personas heterosexuales. Por lo tanto, te sugiero que nos veas con esas gafas, sin prejuicios.
7. Y ser lesbiana NO es una moda
Finalmente, hemos de dejar claro que ser lesbiana no cambia según el tiempo. Sí es cierto que la población LGTBIQ+ aumenta con las últimas encuestas en España, pero, más bien, tenemos que hablar de una realidad que, antes, estaba en las catacumbas. La diversidad sexual siempre ha existido, pero el problema es que antes no afloraba.
Con todo esto, si no eres lesbiana, lo vas a tener más fácil para gestionar situaciones difíciles. ¿Eres hetero y tienes dudas con la temática? Afortunadamente, con el conocimiento, habrá menos problemas.
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