Los planes entre lesbianas han cambiado mucho en los últimos años. Es cierto que las apps de citas y para ligar han tenido mucho tirón, porque son una manera sencilla de conocer a personas con gustos, intereses y aficiones parecidas.

Sin embargo, estas aplicaciones son bastante superficiales. Cada vez buscamos más entornos donde podamos relacionarnos y ser nosotras mismas sin presión de ningún tipo (por ligar, hacer amistades nuevas o compartir aficiones). A veces, no nos interesa tanto una cita que acabe en la cama, sino conocer a una mujer que nos aporte algo, con la que tener una conversación interesante o poder hacer una escapada en cualquier momento.

Además, no todas las conexiones importantes tienen que ser románticas. La comunidad también se construye a través de amistades, redes de apoyo y actividades con personas afines a ti. Por eso, en muchas ciudades ya existen espacios para conocer a otras mujeres de una manera natural, sin citas por medio ni discotecas.

Clubes de lectura: no es solo hablar de libros

Los clubes de lectura son formatos que cada vez tienen más tirón en espacios queer. De por sí, un club de lectura tiene un funcionamiento sencillo: elegir una lectura común y reunirse al tiempo que acordéis para comentarla. Según el libro que elijáis, la conversación de después puede tener más o menos ‘miga’.

La cuestión es que el ‘debate’ puede tirar hacia temas culturales, experiencias personales, recomendaciones de series, representación lésbica en la literatura…

Además, nos parecen una manera muy acertada de romper el hielo, porque no siempre es fácil sacar conversación en un grupo nuevo. Así que en este caso tendréis la ‘excusa’ de hablar sobre el libro y empezar a debatir alrededor del argumento y el resto de tramas.

Senderismo y naturaleza para desconectar

Otro de los planes para lesbianas que están a la orden del día es salir a la naturaleza para desconectar. Por ejemplo, ya existen grupos de senderismo para mujeres lesbianas y queer, organizados por asociaciones y colectivos. Además, suelen ser rutas adaptadas a distintos niveles de experiencia.

Caminar hace que las conversaciones fluyan de manera natural, mucho más que sentadas cara a cara en una cafetería, por ejemplo. Puedes conocer a lesbianas nuevas de una manera muy natural y sin necesidad de forzar la interacción.

Deporte, bienestar y comunidad

El deporte siempre ha sido un espacio seguro para nosotras, lo que ha aumentado a medida que hemos creado equipos exclusivamente femeninos o formados por mujeres lesbianas.

Por ejemplo, equipos amateur, grupos de running, clubes de pádel, voleibol, fútbol o entrenamiento funcional… Es una buena manera de hacer planes entre lesbianas y conocer a personas con intereses parecidos a los tuyos.

Si te acostumbras, coges la rutina y empiezas a hacer deporte con una buena amiga, estarás trabajando para mejorar tu círculo social. Y con beneficios para la salud más allá de la actividad física, que también es positivo para mantenerte activa y hacer deporte.