¿Has oído hablar del Pride comercial? No es algo que exista como tal, pero sí que es muy comentado dentro del colectivo LGTBIQ+ cuando llega el mes del Orgullo. Seguro que has visto (y verás) a muchas marcas cambiar sus logos para sumarse a la causa durante el 28 de junio —Día del Orgullo LGTBIQ+— o unos días antes, pero ¿lo sienten de verdad?
En realidad, esto lleva ocurriendo años, pero sí que tenemos ahora una sensación de saturación muy grande. El mes de junio es nuestro, para celebrar y reivindicar, aunque las marcas intenten posicionarse durante unos días y después se olviden de que existimos el resto del año.
¿Qué es el Pride comercial?
El Pride comercial se refiere a utilizar el Orgullo LGTBIQ+ como una herramienta de marketing. Es decir, cambiar el logo durante el mes de junio por la bandera del arcoíris o hacer campañas para asociar una marca con valores de diversidad durante el Pride, sin que haya un trabajo interno ni un compromiso durante el resto del año.
En algunos casos, lo vemos en forma de acciones simbólicas, como ediciones especiales de productos, logotipos que solo duran unos días o mensajes de ‘apoyo’ vacíos de significado. Y también hemos visto campañas que no conectan con las realidades del colectivo.
Por qué tantas marcas se suman al Orgullo solo en junio
Porque el Orgullo es uno de los eventos por excelencia durante este mes, tiene mucho protagonismo y atención mediática, y las marcas lo saben. Las empresas saben que ser ‘inclusivas’ mejora su imagen pública, atrae a cierto target y refuerza la identidad de marca. Así que es una oportunidad a tener en cuenta.
Sin embargo, no todo es negativo. Hay compañías que a raíz del Pride han incluido políticas de diversidad reales (aunque sea de forma desigual, en algunos casos), lenguaje inclusivo o formación en diversidad.
El desgaste del discurso y una mirada crítica
En los últimos años, somos muchas las personas LGTBIQ+ las que nos hemos cansado del Pride comercial. No tanto por la visibilidad del Orgullo, que sigue siendo muy necesaria; más bien, porque hay marcas que repiten discursos vacíos año tras año y que están 100% desconectadas de nuestra realidad. Si vas a apoyar el Orgullo, al menos asegúrate de conocer la realidad del colectivo.
De nada sirve lanzar una campaña en junio si va a desaparecer en pocos días o publicar un mensaje de apoyo en cualquier red social si la empresa no va a llevar a cabo ninguna acción concreta. Y cada vez estamos más ‘avispadas’ para detectarlo.
Queremos un Orgullo más coherente
Sabemos de sobra que este Orgullo va a pasar exactamente lo mismo que en años anteriores, aunque seguiremos peleando por que deje de ser así.
Queremos políticas internas de inclusión, colaboraciones con asociaciones LGTBIQ+, comunicación durante todo el año y una representación más cuidada en contenidos y redes sociales.
Incluso nosotras mismas, dentro del colectivo, intentamos cada año que el Orgullo siga siendo reivindicativo, sin renunciar a la condición festiva y al ambiente distendido de estos días. Y estamos seguras de que pueden convivir ambas.
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