Decir «no» en las relaciones íntimas en la pareja es un acto sano de poner límites que no implica querer menos. En este artículo te explico cómo gestionar estas situaciones lo mejor posible. 

Decir «no» en la pareja cuando tienes relaciones

La capacidad de decir «no» es importante en todas las relaciones en general, pero mucho más en las prácticas íntimas. Al final, el establecimiento de límites es muy saludable porque no elimina tu individualidad.

¿Qué es lo que sucede? Que, en el caso de nosotras, pueden utilizarse determinados anzuelos para intentar manipularnos. Hay prácticas sexuales que nos pueden disgustar y otras con las que no estemos incómodas… Y no pasa nada. Y, si algo no nos gusta, esto no implica que seamos menos lesbianas, menos queer o menos liberadas. Hay que tener mucho ojo con estos intentos de manipulación, que pueden hacer daño.

Negarse es, también, una manera de saber cómo podemos gestionar en nuestro día a día las situaciones y mantener tu salud mental. Lo que conviene es conocer cuáles son las falacias más habituales entre lesbianas.

Falacias utilizadas en las relaciones íntimas entre lesbianas

Lo primero que se debe decir es que, si estas falacias son habituales, te deberías plantear seriamente si te conviene seguir con esa persona. Al final, puede haber falta de conocimiento, pero otras veces es manipulación pura y dura. Veamos algunos ejemplos: 

«No eres lesbiana»

Esta es una de las falacias más destructivas y peligrosas. No en vano, lo que hace, directamente, es negar tu condición sexual. Si, además, resulta que eres bisexual, queer o si, simplemente, has tenido relaciones antes con un hombre, es evidente que esto hace especial daño. Por lo tanto, ante esto se despliega una «red flag» de libro.

«No eres abierta de mente»

El silogismo entre lesbianismo y apertura de mente, que en sus inicios ha tenido sentido, toma, aquí, un uso perverso. ¿La razón? Que se utiliza como falacia para decir que si te niegas a determinadas prácticas sexuales es que no eres lo suficientemente abierta de mente. Obviamente, es una aseveración burda, pero hay una manipulación importante. 

«Yo lo hacía antes»

Si hay algo de mal gusto en una relación íntima es que tu pareja te compare con sus «ex». No toca, la verdad, y mucho menos en la cama, porque con cada persona es diferente. Te diría que si te dice esto es casi el momento de mandarla a paseo, pero, como poco, si le debes comentar que no vas a pasar por ese chantaje emocional

«No me quieres lo suficiente»

Y, finalmente, el culmen de la manipulación es intentar que tú hagas algo que no te gusta para complacer a la otra persona. El amor no va de esto, claramente, y si intenta decirte eso, es que quizás es ella la que no te quiere lo suficiente. La sexualidad tienen que ser una parte de gozo, intimidad y disfrute para ambas partes, no de sufrimiento. 

Decir «no» en las relaciones íntimas es importante para que no tengas problemas en tu día a día. ¿Te ha tocado poner límites en tu pareja o con parejas pasadas? Cuéntamelo en los comentarios.