Por suerte para el colectivo de gays, lesbianas, bisexuales, trans, queer e intersexuales, cada vez es menos difícil salir del armario en el trabajo, porque además de que la gente está más concienciada, las empresas se comprometen en crear un ambiente integrador de trabajo. Es una buena noticia, sin lugar a dudas.

A ver, es normal. Piensa que salir del armario en el trabajo implica que el intentar que no descubra nadie tu orientación sexual ya no será un problema y realmente podrás trabajar siendo tú misma, seas homosexual o bisexual. Eso da igual. La cuestión es que tu productividad va a aumentar porque te podrás concentrar mejor. Y bueno, hay otros muchos beneficios.

Es más, hay estudios que afirman que salir del armario hace que se trabaje mejor y que los demás estén más receptivos a ayudarte cuando lo necesitas.

Mitos sobre salir del armario el trabajo

A continuación te voy a enseñar varias falsas creencias que se tienen sobre el coming out, como dicen los americanos. Verás como muchos de ellos te son más que familiares.

Salir del armario en el trabajo es sencillo

Si lo piensas es porque nunca has tenido que hacerlo.

Ha habido muchos avances en los últimos años, y ya ha varios países del mundo en los que el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal, y hay otros que cuentan con medidas de protección para las personas trans. Sin embargo salir del armario sigue siendo duro y peligroso en otros lugares. Es curioso que en Australia dejó de ser delito en el 97 y que el matrimonio igualitario es legal desde el año pasado.

Es igual para todos

Rotundamente no. La comunidad y sus experiencia en el trabajo son distintas. En España hemos asistido a cómo gays, lesbianas y demás comunidad han ido conquistando derechos que les correspondían por ser simplemente personas, también en el trabajo. Sin embargo, siempre se ha obviado a los transexuales. A ellos les suele costar más trabajo salir del armario por la discriminación y la exclusión que sufren.

Hacerlo es muy cómodo para los trabajadores

Otro mito. Hay muchas personas que dicen que les gustaría estar fuera, ser ellos mismos en el trabajo, pero piensan que no se sentirían cómodos viendo cómo los demás los observan y los juzgan. En otros casos, son sacados a la fuerza por otros compañeros, lo que causa mucho daño en estas personas, y en otras ocasiones, es obligatorio para trabajar en la empresa.

Salir del armario no tiene que ver con el trabajo

¡Claro que tiene que ver! Si lo piensas, estar en el armario y no poder ser uno mismo afecta a las relaciones en el trabajo. Y a cómo se desarrolla el trabajo en sí mismo, por lo que puede afectar directamente a la calidad de tu labor y traer consecuencias negativas para ti. Es imposible pensar que el no poder ser tú misma no va a ser un problema en tu vida laboral.

¿Y tú qué opinas? ¿Lo sería o lo ha sido para ti?