Si tienes la sensación de que tiras de la relación más que tu chica, sigue leyendo. Eres tú quien más cuida y sostiene la relación, quien está buscando siempre planes nuevos, quien más gestos y detalles tiene… Ya sea porque es tu forma de ser o porque habéis tenido un conflicto y es tu manera de ‘compensarlo’ para que la relación no se venga abajo.

Sea como sea, tenéis que gestionarlo. Una cosa es que se produzca durante una etapa puntual de la relación por un motivo de peso (problemas familiares, una situación de estrés, un duelo…) y otra bien distinta que esta situación se mantenga en el tiempo. Que te involucres más en la relación que tu chica termina desgastando y puede generar otro tipo de problemas a largo plazo.

Señales de que estás cargando con más peso en la relación que tu chica

Una relación no tiene que ser siempre 50/50 y todo desequilibrio no es una señal evidente de alarma, pero tampoco lo dejes pasar. Si eres siempre tú la que tiene la iniciativa en conversaciones importantes, propones planes o intentas solucionar los problemas, algo está pasando. Y es normal que te sientas cansada de ser tú la única que tira del carro y hasta culpable por exigir a tu pareja.

Otra señal frecuente es la asimetría emocional. Es decir, tú compartes, te abres, preguntas y ella responde, pero de manera superficial y sin profundizar. No podemos decir que sea pasotismo ni abandono, pero tampoco es estar presente en la relación ni mucho menos.

Y ojo, no se trata de llevar una cuenta y de que las dos tengáis que dar exactamente lo mismo. Tu chica y tú debéis ser un equipo: si una de las dos un día solo puede dar un 20, la otra tal vez puede compensarlo con un 80. Pero habrá días en las que las dos seáis un 30 y no pasa nada. Siempre que haya esfuerzo por ambas partes y que no sea una de las dos la que se cargue a los hombros el peso de la relación.

¿Qué puede estar ocurriendo en tu relación?

Hay muchos motivos y no siempre es la falta de amor o de cariño. Puede que tu chica esté atravesando por un momento complicado en el trabajo, un pico de estrés, algún problema personal e incluso un bloqueo emocional.

También influyen mucho los estilos de apego. Hay mujeres más ‘evitativas’, a las que les cuesta sostener la intimidad a medida que la relación avanza. Y otras que son más intensas o están más acostumbradas a mostrar sus sentimientos.

Eso sí, una cosa es que entiendas el contexto y otra que lo justifiques todo si esa actitud te está haciendo daño. Se puede ser empática y no anular los sentimientos propios.

¿Cómo hablarlo con tu pareja?

Una buena comunicación es la regla número 1 de una pareja con una relación sana y el lenguaje, tu mejor aliado. No es lo mismo decirle que sientes que solo tú estás tirando del carro que decir «me estoy sintiendo sola en la relación». Habla desde lo que estás sintiendo y lo que te ocurre, no desde lo que ella hace mal.

Busca un momento tranquilo, sin tensión acumulada y en el que las dos estéis relajadas. Sé concreta, pon ejemplos reales y explícale cómo te afecta un determinado comportamiento. Si te escucha, pone interés, lo reconoce y contribuye para que eso cambie, es buena señal.

Y si la respuesta es evasiva, a la defensiva e incluso indiferente, también estás sacando otras cosas en claro sobre por qué tirabas tú más de la relación que tu chica.