El lesbianismo abarca un espectro de temas muy amplio, pero en la semana de San Valentín, sí o sí tenemos que hablar de amor. De amor romántico vs. amor real, es decir, de un contraste que no es nuevo para nosotras, pero que está presente en la sociedad más de lo que nos gustaría.
Si algo sabemos las lesbianas es que querer a otra mujer no nos salva de caer en los tópicos del imaginario romántico. Porque la sociedad nos sigue bombardeando con ideales de amor romántico y de pareja que no siempre encajan con nuestras experiencias, nuestros ritmos ni nuestra manera de relacionarnos. Por eso, hoy hablamos del amor romántico vs. amor real en relaciones entre mujeres.
¿Qué entendemos por amor romántico?
El amor romántico no va solo de corazones y de regalar flores o bombones en San Valentín. De hecho, el término confunde a muchas personas hoy en día.
Es un modelo cultural muy arraigado que habla de exclusividad absoluta, de tener que hacer un sacrificio constante y de la teoría de la ‘media naranja’. Es decir, un amor en el que seguramente estén presentes los tópicos y la toxicidad.
El problema no es ser intensas, sino confundir la intensidad con la salud y dar por hechas ciertas cosas solo por ser una relación entre mujeres. Ni somos más intensas o profundas por naturaleza, ni tampoco significa que nuestras relaciones sean perfectas o que no pueda haber conflicto.
¿Y el amor real?
En el ‘debate’ entre amor romántico vs. amor real, es este último el que sale ganando. Tampoco es perfecto ni mucho menos, pero para llegar a él tenemos que pasar por conversaciones incómodas. Es el que se construye poco a poco, a base de mucha comunicación, acuerdos, respeto a la libertad de la otra parte y responsabilidad afectiva.
En relaciones entre mujeres, el amor real significa que tenemos que revisar ciertas expectativas que hemos aprendido con el paso del tiempo y hacernos preguntas.
- ¿Qué necesito?
- ¿Qué puedes ofrecer?
- ¿Cómo gestionamos el conflicto?
- ¿Qué hacemos con los celos, los cuidados o el deseo cuando cambian?
El amor real significa que tenemos que aprender a sostener las emociones que sentimos, sin dramatizarlas, pero tampoco negándolas.
Amor romántico vs. real en San Valentín y los límites
Durante esta semana, el contraste entre el amor romántico vs. amor real se vuelve más evidente. Seguramente, veas más demostraciones de amor en redes sociales, promesas eternas e incluso palabras vacías. Y sí, está perfecto que subas una foto con tu chica a Instagram, pero no puede ser nunca una vara de medir.
El amor real también significa poner límites, saber decir que no, aceptar cambios y, en el peor de los casos, ser capaz de asumir que una relación no da para más y que el mayor acto de amor posible es soltar.
Elige cómo quieres amar sin mirar el calendario
Siempre es un buen momento para hacerlo, pero tal vez esta semana sea un motivo más para preguntarnos qué tipo de amor estamos ‘cultivando’. No para juzgarnos ni mucho menos, sino para entenderlo mejor.
Si amamos desde la expectativa o desde la elección consciente, desde el miedo a perder o desde el deseo de compartir nuestra vida con otra persona.
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