Esta semana y retomando, en cierto sentido, el tema de las orientaciones sexuales “atípicas” queremos aprovechar para tratar del concepto Queer, que igual que el de pansexual con demasiada frecuencia se confunde. Ya os anticipé anteriormente que no soy una gurú ni una sabia de la orientación sexual. Sin embargo, sí que oigo numerosas referencias sobre el tema y me pica la curiosidad. Con ello, invito a quien sepa más que yo a que participe, como siempre por lo demás. Trataremos hoy del concepto queer en una nueva sección que podría llamarse “explícaselo a tu abuela”. Insisto de nuevo ya que con estas cosas hay que ser muy respetuosa: si hay alguien que sepa más o quiera participar que lo haga.

¿Qué es queer?

El término queer viene a significar en inglés “raro” o “atípico”. Si bien hace algunos años era un concepto peyorativo para referirse a gente del propio colectivo LGTB, hoy en día (al menos a mi modo de entender) no debiera tomarse como peyorativo. Hay muchas personas queer que de hecho lo asumen como concepto que “les define”. Pues bien, lo dicho, hace algunos años se empleaba el término para definir a todo LGTB. En efecto, antes cualquier comportamiento no hetero era “queer”, es decir, raro.

Con el paso del tiempo dicha palabra fue asumida por personas que compartían orientación sexual. Sin embargo, no compartían según ellas nada más. Eso quiere decir que, si bien se identificaban con una orientación en lugar de otra, no se identificaban con el discurso oficial. Por ejemplo, es gente que no se identifica con las movilizaciones u opiniones “convencionales” del colectivo. Para que lo entienda cualquier abuela, lesbianas que van a su bola, por ejemplo.

Qué dice la teoría queer

En cierto modo los queer tienen relación con los pansexuales. Nos referimos a ello porque de fondo (y en la mayoría de los casos) piensan que la sexualidad es una construcción social. Es por ello que hablar de género u orientación sexual no tendría sentido. Se trataría de meras palabras que no forman parte más que de la vocación de dominio de la sociedad. En muchas ocasiones la teoría queer se ha identificado con planteamientos que abogan por disolver el género.

Es decir, ni hombres ni mujeres, personas nada más. Esto choca de frente con los presupuestos del colectivo LGTB de hace años. Hoy en día, si bien se tiene más amplitud de miras y se asimila dicho planteamiento, hay personas que siguen sin poder comprenderlo. Por ejemplo, un pansexual puede querer que se reconozca que su género no está cerrado. Un transexual reivindica precisamente que sí se tenga en cuenta que su género es uno y no otro. Así pues la cosa es compleja y probablemente daría para varios artículos.

Se dedican ciclos de conferencias completos a tratar de arrojar luz sobre la cuestión. A modo de introducción y con la intención de que os pique el gusanillo hago este artículo. Es importante que comprendamos la orientación sexual de otras personas igual que nosotras mismas lo exigimos para la nuestra. Si hay alguien que pueda explicarlo mejor, estaremos encantadas de que participe. A disfrutar, abuelas.