Ser lesbiana y madre soltera, entendiendo como tal que vives sin pareja, introduce una dificultad añadida. ¿Es posible? Sí, pero tienes que afrontar una serie de desafíos. Te cuento los más importantes.

Ser lesbiana y madre soltera: qué dificultades añadidas tiene

Por supuesto, te podría hablar de las dificultades a la reproducción asistida, pero ese es un punto anterior. Ya tienes a tu hija o hijo y te toca enfrentarte sola a esto. ¿Cuáles son las problemáticas que puedes tener con más frecuencia y eres lesbiana y madre soltera? Realmente, existen varias y destacaría las siguientes, que también tienen que ver con la maternidad:

1. Menos ingresos

Aunque es cierto que las mujeres lesbianas solas tienen más ingresos que las heterosexuales, esto cambia cuando hablamos de familias con hijos, con independencia de que sean monomarentales o no. Concretamente, se calcula que, en España, en 2023, las familias LGTBIQ+ ingresaban un 18,69 % menos que las familias heterosexuales. Es un elemento clave y que, muchas veces, es fundamental a la hora de medir la capacidad de vida.

La realidad es que la doble interseccionalidad de mujer y lesbiana pesa, pero la de la maternidad es determinante. Aquí no existe la posibilidad de repartirse las tareas del hogar, de manera que es mucho más difícil aumentar los ingresos.

2. Lesbiana y madre soltera: estigma social

El estigma social funciona de varias maneras. En primer lugar, por los restos de patriarcado que existen, sobre todo en entornos sociales rurales, más conservadores. El segundo problema lo tienes en determinadas situaciones laborales, donde el armario sigue teniendo mucha fuerza. Quizás en España, legalmente, no haya tanta discriminación, pero los silencios, a veces, hacen más daño que las palabras.

También debemos ver cuál es el estigma relacionado con tu entorno familiar o cultural. No todas las familias son iguales ni viven igual la diversidad sexual. Por eso, conviene diferenciar detenidamente cada caso porque la maternidad es un elemento más de dificultad. Algunas madres lesbianas deciden no salir del armario, precisamente por eso.

3. Más dificultades de relacionarse

Y de esto no se habla mucho, pero las mujeres lesbianas con descendencia lo tienen más difícil para relacionarse. Por un lado, tienen mucho menos tiempo porque carecen de ayuda para la crianza. Y, además, a otras mujeres no les interesa tener como pareja a una persona que ya tiene cargas familiares. Seamos claros, este es un combo que muchas no están dispuestas a comprar. Por esa razón, es mucho más complicado tener relaciones afectivas.

¿Significa esto que no puedas tener pareja? En absoluto, claro que puedes. Pero hemos de ser realistas y lo cierto es que, si ya somos menos, con esta circunstancia se hace más difícil. Eso sí, si encuentras a alguien que valga la pena, te va a compensar. Si quieres tener pareja, aquí sí que te vas a tener que mover más.

Ser lesbiana y madre soltera es complicado, sí, pero las mujeres que la viven suelen considerar que vale la pena. ¿Vives esta situación o conoces personas que la han vivido? ¿Cuál ha sido la experiencia? Déjame la opinión en tus comentarios.