Queda un mes para que empiecen las fiestas navideñas y, seas fan de ellas o algo grinch, no deja de ser un momento de reto si vives en pareja. Aquí te doy unos tips para que las paséis bien. 

Cómo gestionar las fiestas navideñas en pareja

Las fiestas navideñas en España destacan por ser bastante duraderas: desde Nochebuena (o un poco antes) hasta el 6 de enero estamos en modo navideño. Hay varias fechas señaladas, familias en muchos casos y compromisos. ¿Cómo hacer que este tránsito no se convierta en algo desagradable o pesado? Estas pautas os van a ayudar: 

1. Hablad antes de qué idea tenéis

La comunicación en la pareja es un elemento fundamental y las Navidades son una época bastante sensible. Mi consejo es que, ya en noviembre, habléis de la idea que tenéis. Si convivís juntas o tenéis un vínculo estable, resultará más fácil decidir qué es lo que queréis y lo que no. Hay planes que se tienen que hacer en tiempo, u opciones que conviene descartar con antelación si contemplan desplazamientos. En una pareja con confianza mutua, este no debería ser un problema. 

2. Reuniones familiares, solo si apetecen

Las reuniones familiares son la parte más polémica, sobre todo si la relación con alguna de las familias es mejorable. Las lesbianas tenemos la capacidad de resiliencia de haber tenido que salir del armario, muchas veces, ante una situación complicada. Entonces, ¿por qué pasar malos ratos si sabéis que los vais a pasar? Hay familiares con los que, honestamente, cuanto menor sea el contacto, mejor. Así que marcaos ese objetivo: id solo a las reuniones familiares que os apetezcan. Y, dicho esto, aquí te paso algunos trucos para sobrevivir a las cenas de Navidad

3. No hay que forzar encuentros

Los encuentros no se deberían forzar nunca, pero mucho más si sabéis que hay prejuicios con vosotras por vuestra condición. Ni en Navidad, ni en ninguna época del año, hay que forzar situaciones. Esto significa que se debe priorizar la salud mental y, a veces, lo mejor que se puede hacer es, precisamente, no hacer nada. Si no ves a alguien nunca, es o porque no te importa o porque te cae mal; ser coherente es lo más inteligente. Culturalmente, nos hemos acostumbrado a hacer cosas que no tocan y corresponde darle la vuelta a la situación. 

4. Ir de vacaciones puede ser una buena opción

Nadie está obligada a que la Navidad le guste y, en este caso, tú y tu pareja tampoco lo estáis. No todo el mundo la celebra. Y, en los últimos años, irse de vacaciones de Navidad en esta época es una buena opción. No en vano, para vosotras puede ser bueno porque hay varios planes para conocer capitales europeas o, si tenéis días, iros al Caribe. Siempre que sean destinos lesbian-friendly, es una manera diferente y gratificante de recibir el año nuevo. 

Las fiestas navideñas pueden ser un desafío relacional y, para que no se nos hagan cuesta arriba, mejor pensar antes qué hacer. ¿A ti te gustan? ¿Cómo las vives? Te leo en los comentarios.