La asexualidad, o falta de deseo sexual, ha estado tradicionalmente estigmatizada, aunque en los últimos años ha tomado valor como una orientación más que forma parte del colectivo LGTBIQ+. Te explico qué es, sin mitos, para que puedas tener una idea más completa.
La asexualidad: definición, características y por qué forma parte del colectivo
Las personas que no sienten deseo sexual, cuando son adultas, se han estigmatizado porque se consideraba que tenían un trastorno. Esta cuestión se ha matizado, y mucho, en los últimos años. No en vano, hasta 2013, en el DSM se podía interpretar que el denominado «trastorno sexual hipoactivo» sería asexualidad. Solo a partir de ese año, se matizó, claramente, en el DSM-5, que la ausencia de deseo sexual no era un trastorno y que ser asexual no se podía considerar una psicopatología. Es, pues, una orientación más.
1. Definición de la asexualidad
La asexualidad, como definición rápida, sería la no existencia de deseo sexual de forma permanente, ni hacia mujeres, ni hacia hombres. Obviamente, esta no existencia tiene que ser persistente en el tiempo y darse en personas adultas que ya han pasado la pubertad. Y, finalmente, y esto es lo principal, ser asexual no debe ser una situación que cause malestar en la persona que lo es de forma endógena. Si es así, no habría nada fuera de lo normal porque siempre ha habido personas sin interés sexual.
2. Características de las personas asexuales
Ser asexual, como sucede con el lesbianismo o la bisexualidad, no es una «fase», es, simplemente, una orientación sexual; en este caso, la falta de ella. Es una situación donde hay un factor biológico evidente que hace que no exista interés sexual en nadie. Cuando la persona lo vive de forma natural y lo asume, se puede autoidentificar como tal. Y no es tan inusual: según el CIS, lo sería el 0,4 % de la población adulta, pero esa cifra sube hasta el 1 % en algunas estimaciones.
La diferencia principal con un trastorno es que el malestar por la falta de deseo, si lo hay, en ningún caso sería interno. Puede haber problemas colaterales por cuestiones de presión o estigmatización social, pero no interna. Simplemente, son personas a las que nunca les ha llamado la atención, como adultas, el sexo ni han tenido deseo. No tiene más, y esta circunstancia es natural en algunos casos.
3. ¿Por qué las personas asexuales forman parte del colectivo?
Es importante señalar por qué la asexualidad forma parte del colectivo y, en realidad, la respuesta es sencilla: en el colectivo LGTBIQ+ entran todas aquellas personas que tengan un patrón de sexualidad adulta no heteronormativa. Y si esto supone falta de deseo sexual, es igualmente lícito. La idea es acoger y que las personas asexuales tengan espacios seguros de expresión, sin tener que justificarse. En esto, somos compañeras de lucha frente el heteropatriarcado.
Normalizar la asexualidad es un paso más hacia la normalización de la diversidad sexual. Por ese motivo, desde nuestra condición de lesbianas, tenemos que mostrar nuestra solidaridad. Al final, la idea es que todas podamos convivir tal y como somos. ¿Cuál es tu opinión? Te leo con atención en los comentarios.
Ningún Comentario