«¿Qué hago si mi novia tiene hijas«? Este es un escenario que, quizás, no habías planteado al tener relaciones de pareja… pero las cosas se dan de forma natural y, a veces, nos llevan a esto. Te explico cómo tienes que actuar para que no haya mayores problemas y gestionar mejor la situación.
Cómo actuar si la novia tiene hijas: consejos para no meter la pata
Ahora mismo, ya somos más las mujeres del mismo sexo que nos casamos en comparación a los hombres. Y es habitual que, en alguna de las personas, haya hijos de relaciones pasadas, ya sea porque es bisexual o queer o porque ha tenido descendencia sola. Las casuísticas son muy variadas, así que, cuantos menos prejuicios, mejor. Por eso, no es tan raro que nos encontremos con estas situaciones. Aquí te cuento qué debes saber para no tener problemas, aunque los estudios dicen que no tiene por qué:
1. Deja que sea tu novia la que marque el ritmo
Esto es lo principal: es ella quien tiene que marcar el ritmo. No solo cuando te habla de que tiene hijas, sino, sobre todo, del rol que quiere que tengan en la relación. Esto es clave, porque hay quien prefiere preservarlas de la relación y quien quiere que ese vínculo tenga un elemento más activo. En cualquier caso, esto debe quedar definido antes de empezar. Ella es la que se tiene que abrir y, en cuestión de hijas, debe hablar, sin que los diálogos se conviertan en interrogatorios.
2. Háblale claramente de tus expectativas
Tienes todo el derecho a marcar tus límites y decir hasta dónde quieres llegar… aunque, si no quieres interactuar o tener mucho contacto con las hijas de tu pareja, igual sería mejor pensarse dos veces hasta dónde quieres relacionarte. Habla de eso desde el principio, de lo que quieres y lo que no. A veces, hay espacios de negociación, pero, otras, es mejor cortar y no ir más allá.
3. No sobreactúes
Esta es otra premisa fundamental: nunca dejes de ser lo que eres. Quizás no tienes sentido maternal… y no pasa nada. Además, hay hijas de tu pareja que, quizás, al principio, te vean como competidora, pero que después te acepten. En este caso, lo que mejor puede funcionar es ser como eres, porque las niñas y adolescentes también lo notan.
4. Intenta ser amable, pero con límites
La amabilidad como actitud de apertura a la otra persona es recomendable, pero siempre dentro de respeto. Y esto es importante, porque en hijas de tu pareja puede haber el intento de probarte. Una cosa es querer agradar, y otra muy diferente es dejar que te pisen. Ante este problema, es esencial que tomes tus medidas y no permitas que jueguen contigo emocionalmente. Y, por supuesto, tu pareja, que es su madre, debe poner sus propios límites.
Si tu novia tiene hijas, te recomiendo que antes de nada fijes tus límites y que seas asertiva con tu pareja. Estas situaciones pueden acabar muy mal si antes no se han hablado. ¿Has vivido una experiencia así? Déjamela en comentarios.
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