Defender a las bisexuales es un elemento que debería formar parte de quien está con los Derechos Humanos. Sin embargo, los restos del patriarcado, a veces, han generado confusión en algunos sectores del colectivo. Por eso, creo que no está de más recordar algunas razones prácticas.
Motivos para defender a las bisexuales
Los motivos para defender a las bisexuales, desde una óptica lésbica, son diversos. Y tener este punto en nuestra agenda es esencial por colectivo, pero también a nivel individual. Aquí te ponemos algunos ejemplos de por qué mostrar una actitud militante y positiva:
1. Representan una sexualidad disidente
Una mujer bisexual representa una sexualidad disidente, como nosotras. Y comparten, como mínimo, la doble interseccionalidad de ser mujeres y tener una orientación sexual no heteronormativa. Esto, incluso en sociedades avanzadas con igualdad de derechos (nominal) es un problema, así que, por sororidad, tenemos que estar con ellas.
2. Defender a las bisexuales porque forman parte del colectivo
Las mujeres bisexuales forman parte del colectivo LGTBIQ+ con todas las de la ley. Son mujeres que pueden sentir atracción física y afectiva por hombres y mujeres indistintamente. Si no cuestionamos la existencia de las mujeres transexuales, tampoco deberíamos hacerlo de esta parte del colectivo. Al final, el Día del Orgullo es inclusivo, precisamente, porque entran todas las manifestaciones de orientación sexual no heteronormativa. No son menos que nadie, y tenemos que trabajar esa solidaridad, que va más allá de nuestra condición de mujeres.
3. También han podido sufrir rechazo
Una mujer bisexual ha podido sufrir rechazo como nosotras, sobre todo cuando ha exteriorizado su atracción por otras mujeres. Da igual si, en otro momento, se sintió atraída por los hombres. La sororidad tiene que funcionar aquí porque esa situación nosotras también la hemos vivido muchas veces. En este punto, tenemos muchas experiencias que compartir por nuestra condición. Ese rechazo genera heridas que pueden ser difíciles de sanar, así que no hay que minimizarlo en absoluto.
4. Muchas de nosotras tenemos parejas bisexuales
Este es otro punto, y es que existen numerosas parejas que están formadas por una mujer lesbiana y otra bisexual. ¿Implica eso menos lealtad o compromiso? En absoluto. Y, precisamente por eso, es necesario defender la condición bisexual como aliada y compatible con las lesbianas, no como rival o menos «auténtica». Romper mitos pasa, también, por normalizar esta circunstancia desde dentro del propio colectivo.
5. La bisexualidad no es un capricho
Y, finalmente, toca romper, de una vez por todas, con un mito machista, pero que algunas personas del colectivo han llegado a comprar. Cierto es que los procesos de conciencia de la orientación sexual son distintos en cada mujer, pero en ningún caso la bisexualidad es un capricho. Una persona que la haya asumido como tal no es, en absoluto, menos seria ni fiable. Simplemente, tiene esta orientación sexual, tan válida como ser lesbiana. En los últimos tiempos, sí es verdad que hay una mayor concienciación, pero no por eso tenemos que mirar hacia atrás.
Defender a las bisexuales es, también, defendernos a nosotras mismas. La sororidad nos hace más fuertes y nos visibiliza a todas. ¿Cuál es tu opinión? Te leo en los comentarios.
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