La noticia que te traigo hoy es que no se puede confirmar que exista realmente el tan conocido y famoso gen gay. No se pretende que con esto millones de personas sufran la decepción tan increíble como es el no poder entender a la comunidad LGTB, sino admitir que la ciencia no necesita reconocer lo obvio: lesbianas, gays, bisexuales y transexuales son quienes son. Ya está.

El estudio del que te hablo lo hizo Andrea Ganna, autora principal y máxima responsable del grupo del Laboratorio Europeo de Biología Molecular en el Instituto de Medicina Molecular en Finlandia. La investigación que realizó con su equipo afirma que el comportamiento sexual de los homosexuales obedece a la diversidad de los seres humanos como especie. No existe el “gen gay”.

Gen Gay: natural o no natural, he ahí la cuestión

Para los defensores del colectivo, la palabra “natural” no se debería usar con demasiado énfasis, puesto que esa misma palabra implica que la homosexualidad no es una elección que hacemos.

Pero claro, como siempre pasa, todo se puede tergiversar y malentender, y sin duda, hay unas palabras de Ganna que pueden ser usadas por los detractores de los derechos LGTBQ. Estos insisten en que los homosexuales puede elegir ser heteros normales alejándose de los primeros. Las palabras en cuestión son estas:

“En realidad, no existe un gen gay que haga que una persona quiera tener relaciones con su mismo sexo.”

El equipo de la genetista de la universidad de Helsinki arroja un dato interesante: existen muchas variaciones genéticas que influyen en cómo se comporta un ser humano sexualmente hablando. No obstante, el artículo, publicado en The Journal Science, no señala específicamente cuáles son los factores que hacen que alguien se desvíe de la heterosexualidad.

El estudio sobre el gen ha causado polémica

Este estudio fue realizado por los científicos recopilando información genética de más de 470.000 personas en todo el mundo.

Michael Bailey, un psicólogo y genetista de la Universidad de Northwestern ha calificado el estudio como un paso de gigante en el campo, aunque él mismo no ha formado parte del equipo.

Los datos de todos los participantes, se introdujeron en dos bases de datos genéticas, una en el Reino Unido, y otra en Estados Unidos. Los participantes tuvieron que contestar preguntas acerca del número de parejas sexuales que habían tenido y cómo habían sido esas relaciones. También se les preguntó acerca de lo que les atraía sexualmete, su identidad y sus fantasías.

El análisis de los datos identificó cinco genes que se encuentran íntimamente conectados con la atracción sexual entre personas del mismo sexo. Si bien es cierto que las variaciones en estos genes no son bastantes para levantar una bandera del arco iris y etiquetar a alguien como indiscutiblemente homosexual, los científicos afirman que estas variantes biológicas pueden, como mínimo, influir en parte en el comportamiento sexual.

Una de estas variaciones se encuentra en una cadena de ADN en la que hay varios genes que se relacionan con nuestro sentido del olfato. Otro, con la calvicie de los hombres, y esto, según los expertos, podría significar que la regulación de las hormonas de índole sexual tienen algo que ver.

¿Qué te parece a ti?