Uf, eso de salir del armario puede ser más o menos difícil, pero una vez has decidido hacerlo, ¿por qué no hacerlo de forma que no sea dramática? De hecho, no es algo negativo, sino todo lo contrario. Vamos a ver cómo.
Salir del armario en una cena familiar
Eso de levantarte y decir “soy gay”, bueno, puede funcionar, pero… Si tienes cena para anunciarlo, mejor haz una pizza y no le pongas lo habitual. Mejor escribe con tomate “soy gay”. Cuando la saquen del horno, sin duda vas a tener delante reacciones muy épicas, y va a ser toda una anécdota que contar durante mucho tiempo.
Haz una fiesta temática
Estas fiestas molan un montón. En esta el tema es “ser uno mismo”. Invita a todos a que se vistan como les dé la gana, pero tú vas a ser la reina. Pon una buena playlist LGTB y cuando todo esté listo, “bienvenidos a mi fiesta y a mi vida”. Seguro que va a ver un montón de risas.
El juego de las preguntas y respuestas
Invita a tus amigos a una noche de juegos y prepara uno de preguntas tipo “Quién es más probable que…” Cuando llegue tu momento, haz la pregunta “¿Quién es más probable que salga del armario esta noche?”. Cuando los demás señalen a alguien, levanta la mano y di que eres tú.
El mensaje en la botella
Escribe una carta diciendo cuál es tu orientación sexual y ponla dentro de una botella. Luego, organiza una comida al aire libre y esconde la botella. En medio de la comida y di algo como “Veamos qué trae el destino cuando encontremos una botella escondida”.
Dilo en redes sociales
Venga, claro que sí. A lo grande. Graba un vídeo tipo anuncio en el que digas algo como “Hoy es un gran día para salir del armario” Ponle música épica o efectos, y al final, añade “soy gay/lesbiana/bisexual y por fin soy yo mism@“
La búsqueda del tesoro
Haz un juego con esto. La cosa es que hagas una especie de gymkhana con pistas. La última puede ser una pancarta que diga que eres lesbiana. Claro, luego mírales la cara, a ver cómo reaccionan.
En realidad, puede ser todo mucho más simple pero igual de efectivo. Cuando estés con tus amigos o con tu familia, simplemente, levántate y dí que eres gay o lesbiana o lo que sea. Sinceridad ante todo. Puede ser un poco más aburrido, pero el mensaje sigue llegando, que es lo que importa.
Recuerda que lo más importante es que te sientas bien con la forma en la que decides salir del armario. El humor puede ser una gran herramienta para aliviar tensiones y hacer que el momento sea menos dramático. Así que elige la opción que más te haga reír y disfruta del camino todo lo que puedas. Lo que importa es ser fiel a ti y rodearte de personas que te apoyen.
¿Cómo fue para ti salir del armario? Cuéntamelo en los comentarios.
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