Ser lesbiana y single toma, hoy, una nueva dimensión. Cuando estábamos perseguidas, esa era una forma de autoprotegernos para evitar problemas, pero, ahora, suele ser una elección consciente y madura. ¿Quieres saber por qué? Nos introducimos en esta forma de vida…
Lesbiana y single: motivos para elegir este modo de vida
Conviene que sea honesta y diga algo: solo es single aquella persona que se lo puede permitir económicamente, y esto, en España, es complicado para muchas personas. Hablamos de una mujer que vive sola y que se puede sostener económicamente y sostener todos sus gastos domésticos.
Hecha esta precisión, que excluye a millones de mujeres y más si son lesbianas (recordemos que hay una brecha económica), te digo cuáles son los motivos para elegir este modo de vida:
Lesbiana y single: Independencia personal
La primera razón para optar por este modo de vida es la independencia personal. Una persona single es autosuficiente, ergo está empoderada para decidir cómo quiere que sea su vida. Y, lo que es más, no tiene que darle explicaciones a nadie en su ámbito doméstico. Por lo tanto, contamos con una ventaja importante. Esto vale igualmente para lesbianas jóvenes o para lesbianas maduras.
Posibilidad de elegir intereses
Ser single implica, también, la opción de elegir intereses, y este punto no es menor. ¿Por qué? Porque una persona que vive sola no tiene, en principio, obligaciones familiares. No tienes ni hijos ni familiares que atender. Esto implica más tiempo libre para ti y, por lo tanto, la posibilidad de enfocar tu crecimiento personal ahí donde tú lo prefieras. Hay quien quiere viajar, otras personas quieren estudiar, leer, pasear o centrarse en otros proyectos o intereses.
La responsabilidad está ligada a la vida en pareja. Elegir no tenerla es respetable; lo que está mal es ser irresponsable cuando, libremente, se asume esa responsabilidad. Por eso, si una persona quiere tener tiempo de calidad para sí, lo puede tener si vive sola.
Menos ataduras emocionales
La gestión emocional vital es importante, y a nadie se le escapa que vivir en pareja o con familia es, en ocasiones, un gran desafío. Hay personas que no tienen ganas de tener estas ataduras emocionales. ¿Y qué? ¿Somos nosotros alguien para criticar a quien decide que no quiere meterse en ese jardín? Una mujer lesbiana single tiene menos ataduras emocionales y parte de la honestidad de esa realidad.
Respeto a los propios ritmos
El respeto a los propios ritmos vitales, o biorritmos, es otro de los motivos por el que ser single. Hay personas que no llevan bien la convivencia en pareja por distintos ritmos para dormir, comer o, simplemente, realizar actividades. Y, muchas veces, después de haber vivido en pareja, algunas mujeres prefieren no repetir la experiencia. ¿Pueden tener pareja? Sí, pero cada una en su casa.
Ser lesbiana y single es, pues, una opción de vida igual de respetable que hacerlo en pareja. Y, hoy, ya no tienen por qué venir con el cuento de que somos «solteronas». No, las que viven o vivimos solas lo hacemos porque nos da la gana y somos felices así.
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