Los tabús en las relaciones lésbicas siguen estando ahí y, en algunos casos, los hemos interiorizado, bien a nivel individual, bien en algunos sectores del colectivo. Como se trata de disfrutar de nuestros vínculos, te digo cuáles son los principales. 

5 tabús en las relaciones lésbicas que se deben evitar

Existen varios tabús en las relaciones lésbicas, pero sí es cierto que unos tienen más peso que otros. Como todo, con la experiencia, se pueden eliminar algunos, pues no dejan de ser restricciones. Y, como se basan en el prejuicio, es bueno que les demos una vuelta y los identifiquemos correctamente. Estos son los más habituales:

1. Estar con mujeres bisexuales

Obviamente, en nuestra comunidad hemos tenido que lidiar con varias interseccionalidades y con la discriminación, lo que, a veces, nos ha unido más. Sin embargo, en algunos sectores puede haber la falsa creencia de que no es posible mantener una relación íntima y de pareja con mujeres bisexuales. Es falso, puesto que una mujer bisexual, o queer, puede sentir atracción también por hombres, pero, si sus afectos están definidos, no hay diferencias sustanciales. Hay parejas donde una mujer es lesbiana, la otra bisexual, y son estables y felices. 

2. Demostraciones de afecto 

Existe otro tabú relacionado con las demostraciones de afecto en público. Sí, soy consciente de que pasa también en relaciones heterosexuales, pero entre nosotras es más acentuado por el ocultamiento tradicional al que hemos estado sometidas. Aquí es extremadamente importante hablarlo para diferenciar lo que es miedo de la forma de ser de cada una. 

3. Monogamia o relaciones abiertas

Una vez más, lo que es común en muchas relaciones de pareja se maximiza en las relaciones lésbicas. La dicotomía entre monogamia y relaciones abiertas se da en multitud de parejas, pero, tradicionalmente, se nos ha puesto el estigma (a todo el colectivo) de una mayor promiscuidad. Esto es falso, sí, pero, ante el prejuicio que pueda tener alguna persona que descubra su orientación sexual, es bueno tener presente este punto. 

4. Tabús en las relaciones lésbicas: roles de género

Este es un punto especialmente delicado porque no hay una única manera de ser lesbiana. Hay, por ejemplo, lesbianas que asumen roles de género asociados a los «femenino» o «masculino» y otras que optan por un estilo más propio o andrógino. Todo está bien, siempre que se entienda que esta es una elección libre y personal de cada una. 

5. Expresión emocional limitada

Este punto podría estar relacionado con las expresiones de afecto, pero aquí hablamos más hacia adentro. Y, lo que es más, aquí hablamos del ser de cada una y de cómo lo manifiesta. De nuevo, hay que comparar con lo que sucede con el resto de la población. Y, por supuesto, comprobar si la expresión emocional limitada es un bloqueo emocional, un trastorno (que no tendría relación) o, simplemente, una forma de ser.

Estos tabús en las relaciones lésbicas se tienen que entender como dificultades añadidas que, a veces, aparecen. Comprender, ver lo que hay detrás y darse cuenta de que, muchas veces, hay prejuicios, nos puede ayudar a tener relaciones más plenas. ¿Has vivido alguna de estas situaciones? ¿Cómo la has gestionado? Te leo en comentarios.