Asturias ya tiene su propia ley LGTBIQ+. El Parlamento ha aprobado una normativa para proteger a las personas del colectivo frente a la discriminación, con medidas concretas de actuación en la educación y la sanidad. La norma ha salido adelante con el apoyo de todos los grupos parlamentarios, salvo Vox, y supone un avance en el reconocimiento de los derechos LGTBIQ+.

Significa también que Castilla y León es la única comunidad autónoma que todavía no tiene una ley específica de protección a las personas LGTBIQ+. Las asociaciones y colectivos en Asturias han tenido que luchar durante muchos años para conseguir esta ley, que se suma así a la que existe a nivel autonómico.

XEGA, una de las principales entidades asturianas de defensa de los derechos LGTBIQ+, celebra que el Principado de Asturias ya no sea una excepción negativa en España. Eso sí, ahora toca llevar a la práctica esas medidas.

¿Qué cambia con la nueva ley LGTBIQ+ en Asturias?

La norma recién aprobada establece un marco de protección frente a la discriminación por orientación sexual, identidad sexual y expresión de género. Además, incorpora un régimen sancionador propio para responder a cualquier comportamiento que vulnere los derechos, así como medidas concretas para promover la igualdad en distintos ámbitos de la vida cotidiana.

Uno de los aspectos que más destacan en la legislación es prohibir las mal llamadas terapias de conversión hacia personas LGTBIQ+ en la red pública y concertada del Principado.

La educación también tiene un papel importante, pues a partir de ahora los centros públicos y concertados de la región deberán tener protocolos contra el acoso escolar hacia las personas LGTBIQ+ y respetar la identidad y el nombre de cada alumno. Así que es un paso al frente para no tener que ocultar más quiénes somos.

Asturias presta atención al colectivo LGTBIQ+ en el mundo rural

El mundo rural siempre ha sido ‘sensible’ para la comunidad LGTBIQ+, pues es más complicado tener referentes, asociaciones e incluso ser una misma con absoluta libertad. En los pueblos, todo el mundo se conoce, y eso suele dar lugar a etiquetas y prejuicios.

Por eso, la ley propone medidas concretas para acabar con el ‘sexilio’ —tener que abandonar el lugar de residencia por orientación sexual o razones de género—. Somos muchas las lesbianas que nos hemos visto obligadas a mudarnos a una ciudad más grande para dejar de sentirnos ovejas negras y no cargar a diario con etiquetas.

Mudarnos a otra ciudad es, en muchos casos, la única manera de encontrar espacios para socializar, referentes y una sensación de libertad más grande.

La ley prevé también la creación del Conseyu de Participación LGTBI, un órgano que favorece la participación del colectivo y establece que las subvenciones públicas tengan en cuenta los planes de igualdad y no discriminación de las entidades beneficiarias. Ahora bien, XEGA advierte que deben contar con recursos suficientes y aplicarse en todo el territorio.

Castilla y León, única comunidad sin una ley LGTBIQ+ propia

Con la aprobación de Asturias, Castilla y León es ahora mismo la única comunidad autónoma en España que no tiene una ley de protección LGTBIQ+ o trans. La Federación Estatal LGTBIQ+ ha celebrado el avance, aunque recuerda que hay personas que todavía no cuentan con un marco normativo propio en ámbitos tan importantes como la educación o la sanidad.

¿Y no es suficiente con la regulación estatal? Las leyes autonómicas establecen medidas concretas teniendo en cuenta la realidad de cada territorio, protocolos de actuación y herramientas concretas.

Aunque hay protección estatal, Castilla y León sigue sin tener ese marco propio para seguir avanzando en derechos, y no parece que quienes gobiernan estén por la labor de hacerlo.