¿Sabes a lo que nos referimos cuando hablamos de hacer comunidad dentro del colectivo? Va más allá de pertenecer a un grupo de personas con las que tienes cosas en común.
Es una red de apoyo, un espacio de referentes y, en muchos casos, también un punto de equilibrio en el día a día. La comunidad es el lugar en el que puedes ser tú misma, abrirte y saber que nadie te juzgará por ser como eres.
A qué nos referimos con hacer comunidad entre lesbianas
Una comunidad puede ser un grupo de amigas, un círculo en redes sociales, un colectivo, un espacio cultural e incluso una combinación de todo lo anterior. La forma que tenga la comunidad no importa tanto como lo hace el vínculo que se genera.
Entre lesbianas, la comunidad es un espacio de reconocimiento mutuo, donde no hace falta que justifiques ciertas experiencias, porque ya forman parte del imaginario compartido. Cuando reducimos las explicaciones que tenemos que dar a nuestro entorno, nos podemos relacionar desde la más absoluta naturalidad.
Y no siempre vamos buscando esa red. A veces, surge de la manera más natural posible a partir de conversaciones, coincidencias o afinidades. Poco a poco termina siendo un entorno en el que te sientes segura y comprendida.
El impacto de tener comunidad en tu día a día
Tener una comunidad es algo así como tener ese grupo de amigas que te apoya incondicionalmente y que sientes como una red de apoyo, pero llevado al terreno lésbico. Es decir, otras mujeres lesbianas que te entienden y no te juzgan, y viven las cosas desde una perspectiva muy parecida a la tuya.
De hecho, aunque tengas tus amigas de toda la vida, tener una comunidad de lesbianas es un apoyo que no siempre encontramos en otros entornos.
- Puedes compartir experiencias sin poner en contexto cada detalle.
- Reducirás la sensación de aislamiento si no tienes lesbianas en tu círculo.
- Es posible relativizar dudas o inseguridades cuando ves a otras lesbianas que han pasado por situaciones parecidas.
- Amplías referencias, normalizas vivencias y refuerzas la seguridad personal.
Consejos para empezar a crear tu propia comunidad
Si aún no has encontrado esa comunidad, hay consejos que puedes poner en práctica para hacerlo. Lógicamente, no ocurrirá de la noche a la mañana, pero sí puedes dar los primeros pasos.
- Ábrete a espacios a los que suelan acudir otras mujeres del colectivo (eventos, grupos, plataformas digitales…).
- Las conexiones empezarán a surgir solas en cuanto te abras y socialices.
- No todas las amistades se van a convertir en un vínculo profundo, pero eso también forma parte del proceso.
- Crear comunidad también implica estar disponible para otras personas, compartir experiencias y participar de forma activa.
Y sobre todo, tienes que entender que cada red es distinta y que no hay una única forma de construir comunidad. Algunas serán más íntimas, otras más amplias, más activas o más puntuales, pero todas son 100% válidas si tienen sentido para ti.
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