¡Hay que ver lo que me gusta Netflix! Me encanta navegar por sus miles de series y películas y perderme y encontrar series que no había visto antes. ¿A ti también te pasa? Pues venga, hoy te voy a hablar de la serie Ride or Die, que es una adaptación libre de los comics manga Gunjō, en los que hay una amistad entre dos mujeres que no están sujetas a ninguna convención social.

Ride or Die, un drama con mucho sexo y violencia de Netflix

La serie de Netflix Ride or Die de Hiroki Ryuichi cuenta la historia de un ama de casa japonesa que ha sufrido abusos de todo tipo por parte de hombres durante toda su vida. La mujer logra coaccionar a una amiga lesbiana de la que está enamorada hace muchos años, ya que su amiga había tomado drogas, para que asesine a su marido.

Aunque a priori puede parecer una trama violenta y sin motivación, la realidad es que cuando ves la serie descubres algunos detalles que te hacen incluso empatizar con la mujer y con la asesina.

Nanae (Sato Honami) ofrece sexo a su amiga, Rei (Mizuhara Kiko) a cambio de que mate al marido. Y se ve tan claramente cómo manipula el ama de casa, que es algo que duele. En un momento determinado, se hace muy evidente que Nanae no va a cumplir su parte del trato, aunque llega a desnudarse y a meterse en la cama con Rei. A pesar de que se produce cierta intimidad, el trato no llega a buen término. El ama de casa dice que no puede tener relaciones homosexuales.

¿Qué me ha parecido la película?

Bueno, a mí me pareció que la peli realmente no lleva al espectador a ningún punto. En algunos momentos, el argumento y el tratamiento de las imágenes recuerda a películas muy conocidas, como pueden ser Pulp Fiction o Thelma y Louise. Y, para mí, lo más destacable fueron los 28 minutos de sangre y violencia que hacen que esta peli de Netflix sea genial para los amantes del género. Lo que sí es cierto es que no es una película de esas asiáticas tan amables como las de Yuri o similar.

Esta película, como te he dicho antes, es una adaptación de una serie manga muy famosa de Nakamura Ching “Gunjō”, y realmente, rompe con el cine actual, que lo que hace es reducir a algo moral una historia. Se trata de un análisis para nada ordenado de una amistad libre, entendida como ellas quieren. Es verdad que esta historia presenta algunos callejones sin salida, pero siempre fluye hacia adelante gracias al desorden de los personajes. Ese es su principal fuerte.

Energía adolescente en estado puro

Tal vez eso es lo más destacable de esta cinta, la energía residual de dos adolescentes que se percibe durante toda ella, sin contar con la tensión sexual que sabemos que puede cambiar de curso en cualquier momento. Las mujeres no actúan como lo harían dos asesinas, sino como amigas de toda la vida que viven una segunda adolescencia.

Cuéntame, ¿la has visto?