El body neutrality es un movimiento, que de la misma forma que hace el body positive, intenta dar visibilidad a los cuerpos con características que desde el punto de vista estético se consideran imperfecciones. Es decir, los cuerpos normales, de la mayoría de las mujeres, sin filtros, sin retoques y sin posturas artificiales. Pero hay una gran diferencia. El body neutrality no se centra en alabar el cuerpo ni gira en torno a la belleza. Simplemente, busca aceptarlo como algo neutro, como una herramienta funcional que hay que cuidar, pero sin obligar a amarlo y lucirlo a todas horas.
¿Body neutrality o body positive?
Aunque el body positive llegó con fuerza a las redes sociales, y fue muy bien recibido, cada vez son más personas las que critican este movimiento. Muchas estrategias de marketing de empresas de cosmética, ropa y belleza han aprovechado esta tendencia para vender sus productos. Al final se ha ido banalizando y perdiendo su significado. De ahí el surgimiento de una alternativa nueva, el body neutrality, que rompe con la idea de que las personas tienen que sentirse siempre bien con su cuerpo. Al fin y al cabo vivimos en un mundo de constante presión estética y no siempre es posible sentirse bien con una misma.
La presión por amar nuestras canas o nuestra celulitis por encima de todo, como si no existiesen influencias externas, pude ser igualmente dañina. Famosas como Jameela Jamil, Taylor Swift o Tania Llasera, han llegado a describir el movimiento body positive como algo tóxico para ellas. Por contra, el body neutrality ayuda a dar visibilidad a los cuerpos normales que no siguen los estándares de belleza, pero desde una perspectiva neutral. Sin forzarse a verse como algo que tiene que resultar atractivo.
El cuerpo como algo neutro, ni feo ni bonito
El body positive surgió en Estados Unidos a finales de los 60. Apareció como una campaña contra la gordofobia que sufrían las mujeres del país. Este movimiento recuperó su vigencia en 2007, como una reacción al body shamming en las redes sociales y en los medios de comunicación. Esta tendencia trata de avergonzar a mujeres que muestran cuerpos alejados a los estándares de belleza. Incluso mujeres tan espectaculares como Scarlett Johansson han sido víctimas de body shamming. Así pues, el body positive invita a las personas a apreciar el propio cuerpo como algo hermoso, independientemente de lo alejado que esté de los estándares de belleza del momento. Representa la postura de ‘yo también soy hermosa y deseable y por eso me siento bien en mi cuerpo’. Por el contrario, el body neutrality nos dice, ‘mi cuerpo no tiene nada que ver como me siento conmigo misma’.
La neutralidad corporal entiende que el cuerpo es más que una simple carta de presentación. Es el vehículo que nos conduce por el mundo, el que nos permite vivir la vida a través de cinco sentidos. El concepto de la belleza pierde su importancia si nos centramos en todo lo que nuestro cuerpo hace por nosotras y la maravillosa y perfecta máquina biológica que es. El afán por sentirnos atractivas nos sigue manteniendo sujetas a la mirada ajena y a los intereses capitalistas de las grandes corporaciones. La única forma de ser libres y amarnos de verdad, es desprendernos de esa idea de belleza que parece gobernar la vida de las mujeres.
Y tú, ¿eres más de body positive o te identificas más con el body neutrality?
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