Hoy en día, la orientación sexual fluida es uno de los principios que se están asumiendo por un número creciente de personas. Ahora bien, ¿cuánto hay de verdad en ello? Yo quiero darte mi opinión desde mi perspectiva de lesbiana.

Orientación sexual fluida: lesbianismo, bisexualidad, queer y pansexualidad

Según una encuesta de IPSOS Global Advisor publicada en 2023, el 29 % de los jóvenes de la generación Z en España no se consideraba heterosexual. De hecho, un 18 % se considera bisexual y un 9 % lesbiana o gay, según el género. Y esto nos hace plantearnos la pregunta de si esto se debe a un ambiente de mayor apertura únicamente.

Cuando hablamos de orientación sexual fluida, entraríamos en determinadas autopercepciones como bisexual, pansexual o queer. En este caso, se asume que no hay una preferencia fija, y que esta varía de forma natural. He hablado en alguna ocasión de que es posible cambiar de orientación sexual, pero aquí se indicaría que no hay una orientación sexual predeterminada. Lo que sí es indudable es que 

Podemos señalar varios factores y, realmente, no hay una única explicación. Propongo los siguientes para que entendamos qué sucede realmente:

Mayor apertura social para expresar la orientación sexual

España es uno de los países con más población LGTBIQ+ declarada del mundo, un 14 %, y eso no es casualidad. Fuimos el cuarto país del mundo en aprobar el matrimonio igualitario y esto favorece que haya más apertura social para declarar la preferencia sexual. Probablemente, en otros países hay más población LGTBIQ+, pero por cuestiones legales o sociales, eso no trasciende igual.  

Visibilización progresiva de referentes LGTBIQ+

La visibilización progresiva (aunque dispar) de referentes LGTBIQ+ en España, también contribuye a esta realidad. Casos como el de Toñi Moreno, Dulceida o Sandra Barneda, contribuyen a que otras mujeres den el paso. Esta realidad, en nuestro país, es innegable y ha ayudado a sacar mujeres del armario

Más opciones de autoidentificación para la orientación sexual fluida

Hay que señalar que las encuestas, hoy, proporcionan más posibilidades de definición. A las clásicas de heterosexual, lesbiana-gay o bisexual, se han añadido otras como asexual o pansexual. Obviamente, a más opciones, más posibilidades de que las personas se identifiquen con una orientación sexual fluida o no heteronormativa.  

Proceso de definición más tardío

El proceso de definición de la orientación sexual, en personas jóvenes, puede no haber finalizado. Y eso no es nada malo: simplemente, cada persona tiene sus ritmos. Es obvio que vamos a encontrar más personas bisexuales o pansexuales que antes, pero, quizás, estas cifras puedan matizarse con el tiempo. Por lo tanto, y aunque ese sea un dato importante, habrá que compararlo con el de la siguiente generación. 

La orientación sexual fluida, aunque es una realidad creciente, tiene que compararse para ver hasta qué punto es predominante. Las personas jóvenes tienen menos prejuicios, sí, pero también están en proceso de definición sexual. ¿Crees que esto se está notando entre las lesbianas? Deja tu opinión en los comentarios.