La rutina en las relaciones de pareja se da muchas veces y esto implica una reflexión. Hay quien lo vive como un proceso normal, mientras que otras personas lo hacen desde la inquietud. Vamos a desmitificarlo y, aquí, te digo algunas razones.
Por qué se da la rutina en las relaciones de pareja
Seamos realistas: es imposible mantener la intensidad de la fase del enamoramiento todo el tiempo. Y, la verdad, tampoco es algo recomendable en lo biológico. Ahora bien, siempre hay un término medio y, en cuestiones de pareja, debe haber un nosotras. Estos son los principales motivos que la generan:
1. Rutina en las relaciones: falta de tiempo
Es de perogrullo, pero es verdad. La falta de tiempo genera rutina en las relaciones de pareja. Y es normal, porque si vamos con el piloto automático no tenemos tiempo para el «nosotras». A veces por inercia, a veces por desidia, pero este es un elemento que influye, y mucho, en cómo evolucionan las relaciones. Aquí toca, pues, buscar tiempo de calidad. De lo contrario, es posible que parte del vínculo se vaya diluyendo y se convierta solo en un recuerdo.
2. Divergencia en los proyectos vitales
Las personas podemos evolucionar de forma distinta a lo largo de la vida. No tiene por qué, pero, sobre todo en la juventud, nuestros proyectos vitales pueden ir por caminos distintos. Y esto puede hacer que lo que en un primer momento veías bien acabe convirtiéndose en un muro insalvable. En una relación de pareja madura no debería ser así, pero esto también existe y no lo podemos negar. Nadie puede esperar que todo sea igual siempre, pero hay que buscar un término medio entre la expresión del ser y los proyectos en común.
3. Bajada de la libido
El deseo sexual es importante en una relación de pareja y la salud sexual es relevante. No nos engañaremos, más en determinadas fases y edades, pero es una expresión de un proyecto mutuo. Si hay una bajada de la libido en una persona o en las dos, es fácil caer en la rutina. Aquí es importante ver los motivos, porque pueden ser individuales o colectivos; puede ser que el problema se origine en una de las partes y, a veces, que ni siquiera tenga que ver con el vínculo. A veces, una desconexión emocional genera distanciamiento sexual.
4. Rutina en las relaciones por falta de espacios de intimidad
La falta de intimidad es otro de los problemas que puede generar rutina en la relación. Y, aquí, a veces es sobrevenido: imaginemos que tenéis hijos pequeños, aquí se impone una dificultad añadida porque su cuidado es prioritario. Otro tanto puede suceder si tenéis personas dependientes, por mucho que respeten vuestro espacio. En este caso, y si se detecta la situación, hay que buscar formas de generar estos momentos.
La rutina en las relaciones de pareja es un problema si no se gestiona bien, cierto. Pero identificar las causas es muy poderoso para buscar soluciones. ¿Cuál ha sido tu situación en estos casos? ¿Te has visto en este problema? ¡Cuéntame tu experiencia, te leo en comentarios!
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