El número de personas queer en España aumenta año tras año, y es muy evidente en la Generación Z. ¿Qué significa esto y qué implicaciones tiene para las que somos lesbianas? En este artículo, hablo del tema con más detalle.
¿Por qué cada vez hay más personas queer en España?
La generación Z, definitivamente, está rompiendo con los prejuicios con la orientación sexual y la identidad de género. En Cataluña, se calcula que más del 25 % de las mujeres de esta generación se consideran «no heterosexuales». Obviamente, ahí entrarían todas las identidades sexuales no convencionales, pero es un elemento importante. Y las principales razones suelen ser estas:
- Libertad de expresión: obviamente, en un país sin igualdad de derechos, es mucho más difícil manifestar una orientación sexual no heteronormativa. Este no es el caso de España, que ha hecho un esfuerzo importante en los últimos 20 años al respecto.
- Activismo político: sí hay una cierta correlación entre la ideología política y la predisposición a visibilizar la orientación sexual, si esta no es heteronormativa. Generalmente, las personas que se consideran progresistas tienen menos prejuicios a la hora de hablar de esta orientación no heteronormativa.
- Normalización LGTBIQ+: hay mucho camino por recorrer, pero es cierto que las generaciones jóvenes ya ven el fenómeno LGTBIQ+ como algo natural y consustancial. Por eso, es más probable que muchas personas expresen abiertamente sus preferencias sexuales.
En definitiva, todos estos elementos, ayudan, y mucho, a tener una mayor visibilidad del colectivo, de ahí que sea interesante conocerlos mejor. No sabemos si hay un techo, pero sí que se han roto antiguos techos.
Implicaciones y desafíos del fenómeno
El auge en la expresión de las identidades sexuales no convencionales es, en general, positivo. Pero también implica desafíos. Las que somos lesbianas sabemos cómo han evolucionado estas situaciones, así que es bueno señalar tres puntos:
- Construcción de espacios seguros para lesbianas: hay mujeres que únicamente están interesadas en otras mujeres. Y eso es igual de legítimo que ser bisexual o pansexual. En los últimos años, estos espacios exclusivos para lesbianas tienden a difuminarse y, quizás, sería un buen momento para recuperarlos: hablo de bares, pero también círculos o talleres grupales.
- Evitar la invisibilización: no tenemos nada en contra de las definiciones fluidas. De hecho, es posible que, a lo largo de la vida, una persona cambie por su experiencia personal. Pero la definición de lesbiana como tal tiene que seguir existiendo porque representa una forma de sentir la sexualidad. Esta definición debe visualizarse e incluirse en las encuestas para que no haya un borrado.
- Mantener la reivindicación: el Día de la Visibilidad Lésbica, por ejemplo, sigue siendo una fecha de referencia para que se reconozca nuestra condición. Y es relevante, porque solo así se puede entender que somos un colectivo con necesidades específicas. Por supuesto, nos unimos al Día de la Mujer y al Orgullo, pero también tenemos nuestro espacio propio.
El auge queer está moviendo los marcos mentales de millones de personas, y eso es para bien. Únicamente hay que superar algunos desafíos para que esto sea bueno para todas.
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