¿Alguna vez has ligado con una mujer por Tinder o cualquier otra app para lesbianas y te han dicho la clásica frase? «Nunca había estado con una mujer» o «solo quiero probar«. ¿Te suena?
La realidad es que la frase se puede interpretar desde perspectivas muy diferentes. Y según el contexto, a muchas se nos activa automáticamente el instinto de supervivencia emocional. Una cosa es conocer a alguien que está experimentando sus deseos y otra muy distinta es ser el experimento sentimental de turno.
No todas las mujeres que nunca han tenido relaciones con mujeres son iguales, pues algunas tienen clarísimo lo que buscan y otras están en pleno proceso de salir del armario. Unas son heterocuriosas y para otras directamente no ha surgido la oportunidad.
No es una ‘red flag’ automática
Que una mujer no haya tenido experiencias previas con otras mujeres no significa necesariamente que te vaya a hacer perder el tiempo. Hay lesbianas que quizá han tenido una primera vez tardía o han tardado en salir del armario, sobre todo las que crecieron en entornos más conservadores o han pasado años dentro de una heterosexualidad obligatoria.
¿Quieres un consejo? Fíjate en cómo lo cuenta. No es lo mismo que te digan «nunca he estado con una mujer, pero llevo tiempo pensando en esto y quiero conocerme» que alguien que aparece con un «no sé qué hago aquí, porque mis amigas me abrieron el perfil y tampoco quiero etiquetas». Esto último sí que es una ‘red flag’, sobre todo si estás en una etapa de tu vida en la que buscas relaciones estables y no quieres ser la ‘prueba’ de nadie.
Lo importante no es si ha estado con una mujer: es lo que quiere ahora
Hay otra pregunta más importante que puedes hacer antes de preguntar si ha estado antes con chicas, y es «¿qué estás buscando?».
Aunque no suene muy romántico de primeras, te ahorra mucho tiempo y bastantes dramas. Hay mujeres que nunca han tenido una relación lésbica y aun así tienen muy claro lo que buscan (algo serio, casual o simplemente entender lo que sienten). Y eso dice mucho de la otra mujer.
También fíjate si habla de otras mujeres con naturalidad o si ella misma se coloca fuera de esa ‘ecuación’. Por ejemplo, si te habla de ‘vosotras’, ‘las lesbianas’ o ‘ese ambiente‘, seguramente sea porque se siente todavía muy lejos de todo esto.
No pasa nada y cada una tiene su proceso, pero también estás en tu derecho de decidir si quieres acompañar ese proceso o si bastante tienes con gestionar el tuyo.
No conviertas la cita en un interrogatorio
Sabemos que es tentador querer saberlo todo de golpe: si ha salido del armario, si tiene un exnovio, si lo sabe su entorno, si ya se ha liado con alguna amiga en una fiesta, si está en modo heterocuriosa o si tiene novio «pero él lo entiende».
Una cita no es ningún casting ni ninguna entrevista de recursos humanos. A veces, cuanto más presionas, más fácil es que la otra persona se cierre o empiece a responder lo que cree que quieres oír. Lo mejor es escuchar más que interrogar y ver si hay coherencia entre lo que dice, cómo actúa y cómo te hace sentir.
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