Los juguetes sexuales se están integrando de forma natural en nuestras vidas, estemos solas o en pareja. ¿Quieres saber cuáles son los más conocidos y populares? Te hago un resumen. 

Los juguetes sexuales preferidos de las lesbianas

En las chicas jóvenes es habitual la compra de juguetes sexuales, pero entre las lesbianas también se está extendiendo la compra, sobre todo en el segmento de 40 a 60 años, que era más pudoroso.  Parece que, poco a poco, las lesbianas maduras le van perdiendo el miedo a jugar. Te indico cuáles son las principales opciones preferidas entre nosotras: 

1. Satisfyer, el rey (o reina) de la baraja

Las distintas encuestas nos dicen que el Satisfyer y los demás succionadores de clítoris son los juguetes preferidos por las lesbianas. Y, a diferencia de lo que sucede con otros colectivos, sí es cierto que se prefiere esta opción a otras entre las lesbianas. Es igualmente útil si estás sola o en pareja y es una manera de disfrutar y tener orgasmos sin prejuicios. De todas formas, si no te gusta, tampoco es problema, hay otras posibilidades. 

2. Vibradores en sus varias formas

Los vibradores siguen funcionando como una opción interesante para todas las mujeres. Los hay de varita, en forma de huevo, sticks y más o menos ergonómicos. Si te gusta llegar al orgasmo así, esta es una forma de lograrlo. Piensa que un vibrador no se centra solo el clítoris, sino que se puede utilizar en otras zonas de la vagina y del cuerpo. 

3. Dildos, el clasicismo que nunca falla

Los dildos son un clásico que ya existía en la Antigua Grecia bajo el nombre de olisbos. Y, a lo largo del tiempo, no ha desaparecido. Hoy evoluciona y se fabrica con látex, es fácil de esterilizar y los hay dobles, bien para penetrar simultáneamente ano y vagina o para que las dos os penetréis en pareja. Sigue teniendo apoyo entre muchas mujeres. Una variación sería el «strap-on» o arnés, para penetrar. 

4. Bolas chinas, vaginales o anales

Otra posibilidad, para jugar tú sola o en pareja, son las bolas chinas. Pueden ser de silicona o de otros materiales, y la idea es introducirlas en la vagina o en el ano para, posteriormente, extraerlas. Si tienes tiempo, es una forma muy interesante de experimentar orgasmos placenteros y muy intensos. Eso sí, debe gustarte y conviene dilatar previamente para que no sea una experiencia dolorosa. Hay quien las incluye también en el BDSM, pero, simplemente, pueden servir para entrenar el suelo pélvico.

5. Juguetes para el BDSM

El BDSM exige jugar en pareja y un cierto conocimiento previo. Para quien le guste, juguetes como los antifaces, plumas, fustas, esposas, collares o cadenas son parte necesaria para una sesión. Sin embargo, como es un gusto más de nicho o, en algunos casos, de fantasía, no es tan mayoritario. Pero está ahí como vía de disfrute, siempre consensuado entre las dos. 

Existen numerosos juguetes sexuales, pero, por lo general, las lesbianas suelen preferir succionadores y vibradores. Como en el placer no hay nada escrito, te animo a que me cuentes qué opinas al respecto.