Burkina Faso es el último caso en África de países que están aplicando leyes regresivas contra la diversidad sexual. En este artículo te hablo de la última ley que pena con cárcel esta circunstancia. 

La nueva ley de Burkina Faso contra las relaciones homosexuales

Burkina Faso vive una dictadura militar desde que Ibrahim Traoré tomó el poder en 2022. En septiembre de este año, el Parlamento, por unanimidad, ha aprobado un Código de Familia que penaliza las relaciones entre personas del mismo sexo, y lo hace con cárcel. Concretamente, estos actos pueden suponer entre 2 y 5 años de cárcel para quienes los practiquen y sean localizados por las autoridades.

La situación del país, con una insurgencia islamista y una apuesta por valores más tradicionales va en contra de los derechos igualitarios. Esto no significa que el lesbianismo no estuviese bien visto, pero la implementación del nuevo Código de Familia se tiene que entender desde esta circunstancia de inestabilidad que vive el país. La explicitación de la persecución hacia las lesbianas y los homosexuales, porque se incluye a ambos colectivos, es una regresión histórica. 

Según el régimen, el objetivo es evitar ese «comportamiento extraño» y promover los «valores matrimoniales y familiares». Obviamente, hay un fortalecimiento de lo que ya era represivo por omisión. Y son muchos los países africanos que penalizan la homosexualidad, incluso con la pena de muerte; otros, de una forma activa, han endurecido sus leyes, como Uganda o Mali. 

Desgraciadamente, Burkina Faso no es la excepción…

África tiene unas ratios de criminalización de la homosexualidad y el lesbianismo extraordinariamente altas. Las dictaduras o regímenes híbridos, así como la cultura o la religión que imperan en gran parte del continente favorecen esa criminalización. En algunos países se solventa con multas, en otros con prisión y en alguno (Mauritania o Nigeria) con la muerte.

Realmente, es más rápido saber en qué países africanos no se persigue la homosexualidad, porque son minoría. Y, de hecho, Sudáfrica es el único país que reconoce el matrimonio igualitario, ya desde 2006. Otros países donde no se criminaliza el lesbianismo son Benín, Seychelles, Cabo Verde, Mozambique, Gabón, República Democrática del Congo, Guinea-Bisáu, Madagascar, Costa de Marfil, Botsuana, Angola y Mauricio. En todos los demás, hay algún tipo de penalización o persecución, mayor o menor. Por desgracia, en la mayor parte del continente hay un reto para abrir libertades. 

El consejo que te doy, si vas a viajar a algún país africano, es que tengas muy clara esta cuestión. Incluso en lugares turísticos como Marruecos, Túnez o Egipto, hay legislaciones restrictivas para el colectivo LGTBIQ+. Es bueno que lo sepas y evites situaciones embarazosas. Y si vas con tu pareja, te recomendamos que vayas a lugares donde los derechos LGTBIQ+ estén reconocidos y, preferentemente, a zonas urbanas o turísticas, que son más abiertas. 

Burkina Faso es un ejemplo de regresión de derechos y que tenemos que mantener la lucha por la visibilidad constantemente. ¿Conoces algún otro caso en África o has vivido alguna experiencia haciendo turismo o trabajando allí? Déjame tu opinión y te leo en los comentarios.