Los grupos de amigas tóxicas pueden generar impedimentos relacionales, sobre todo si eres inconsciente de esta circunstancia. Aquí te indicamos algunas señales o red flags ante las que debes estar atenta. 

Señales de grupos de amigas tóxicas: red flags para alejarte

Tener nuestra propia «tribu» o grupo de referencia es bueno, pero siempre que nos llene. Y, a veces, por inercia o por necesidad de referentes, podemos aceptar situaciones que no son aceptables. Estas son algunas de las señales que debes tener presentes y que son auténticas red flags en las relaciones de amistad: 

1. Comentarios hirientes que suenan a broma

Si hay algo que no te gusta sobre tu físico o tics, no deberían, en ningún caso, decírtelo, si no les molesta. Hacer bromas con la tartamudez, el sobrepeso o algún rasgo físico es, al final, una crueldad y una forma de minusvalorarte, aunque te digan que es broma. Y una vez puede pasar, pero si es un comportamiento reiterado, es claramente tóxico. 

2. Te hacen el vacío de forma aparentemente «involuntaria»

Esta es una de las formas más silentes de toxicidad, porque además se presta al gaslighting. Si siempre quedan sin contar contigo o te hacen el vacío en las conversaciones, hay una actitud tóxica. Sobre todo, si el comportamiento es repentino y no responde a un conflicto que se haya verbalizado. Conviene tener cuidado ante estas situaciones y cortarlas, mediante el diálogo o marchando. 

3. Señalamiento implícito o explícito

La crítica, si es sistemática y si no está justificada, es también un comportamiento tóxico. Pero si va acompañada de un señalamiento público es mucho peor, si cabe. Aquí tenemos un ejemplo del daño que puede hacer un grupo de amigas tóxico para tu autoestima. Si ves eso y no hay un propósito de enmienda, conviene buscar una alternativa. El señalamiento se convierte, en este caso, en un problema de gran magnitud porque genera culpabilización. 

4. Siembran dudas sobre tu sexualidad

Esta es una actitud muy peligrosa, sobre todo si has salido hace poco del armario porque siembra desconfianzas. Aquí puede suceder que se haga una competición sobre «autenticidad» (sí, desgraciadamente, también hay personas tóxicas en el colectivo). En este caso, conviene marcar los límites de forma muy clara. Cada una decide cómo y cuándo sale del armario y conoce sus circunstancias. Aquí se podría introducir un juego peligroso de reafirmación, que muchas veces acaba mal; la idea es no perder el control. 

5. Grupos de amigas tóxicas: introducen una competitividad 

La competitividad puede ser por muchas razones y, aunque a veces es fruto de la inercia, en otras es totalmente intencionada. Aquí hablamos, por ejemplo, de cuando se plantea ir a lugares que no te apetecen o desafíos a los que no ves sentido. El problema de los grupos está, precisamente, en la inhibición que existe a la hora de decir «no». 

Los grupos de amigas tóxicas se tienden a evitar con la madurez, pero tiene sentido que, en la juventud, estas fronteras estén menos difuminadas. ¿Te encontraste con esta dinámica en algún momento de tu vida? Cuéntanos en los comentarios.