España ocupa por primera vez el primer puesto del Rainbow Map, el índice europeo que analiza las leyes y políticas de protección de los derechos LGTBIQ+. Nuestro país lleva desde el pasado mes de mayo a la cabeza de un ranking que ha ocupado Malta durante los últimos 10 años.

¿Qué mide exactamente esta ‘clasificación’? Evalúa si las normas locales y las políticas públicas protegen los derechos del colectivo y cumplen con los estándares internacionales. Aunque no entra a valorar la aceptación social de las personas del colectivo o la discriminación que podemos sufrir en el día a día.

¿Qué es el Rainbow Map y cómo se elabora?

El Rainbow Map, que también conocemos como Rainbow Europe, es una herramienta que ILGA-Europe publica anualmente desde el año 2019. Detrás está una organización que trabaja por los derechos de las personas LGTBIQ+ en Europa y Asia Central.

Para elaborar este ranking, analizan la situación legal y política de 49 países, teniendo en cuenta 76 criterios de siete categorías diferentes. Cada indicador tiene un peso concreto, que después se va sumando hasta un máximo de 100 puntos. Aunque como podrás imaginar, ningún país roza ni siquiera la puntuación perfecta.

ILGA-Europe recopila información de organizaciones locales, especialistas y expertos en derechos humanos, analizando las leyes contra la discriminación, el reconocimiento legal de las parejas y las familias diversas, la identidad de género y la protección ante los delitos de odio. También se tiene en cuenta la integridad física de las personas intersexuales, el margen de actuación de organizaciones LGTBIQ+ y los derechos de las personas de la comunidad que solicitan asilo en el país.

¿Por qué España ocupa el primer puesto en el Rainbow Map?

En la edición de este año, publicada el pasado mes de mayo, el ranking nos dio una puntuación del 89%, por delante de Malta (88%) e Islandia (86%). Es la primera vez que España lidera esta clasificación y es el primer cambio en una década, que es la que lleva Malta ocupando la primera posición.

¿Cuáles son las razones? ILGA-Europe reconoce los avances legislativos y políticos de España, con medidas de igualdad, políticas nacionales por los derechos LGTBIQ+ y trans, y la figura que ha puesto en marcha el Gobierno para poner fin a cualquier tipo de discriminación —la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato y la No Discriminación (A.A.I.)—.

El índice destaca también que se hayan despatologizado las identidades trans en el sistema sanitario español y que haya aumentado el número de comunidades autónomas que protegen los derechos del colectivo.

¿Refleja la realidad de España en materia de derechos LGTBIQ+?

A medias. Lógicamente, España ha avanzado mucho en materia de derechos LGTBIQ+ y somos uno de los países más avanzados del mundo en este sentido. Pero eso no significa que hayamos alcanzado la igualdad plena ni que todas las personas del colectivo tengan los mismos derechos y oportunidades.

De hecho, el propio ranking ya advierte de que está muy basado en el marco legal y político, es decir, en la teoría, y no recoge las realidades ni las experiencias del colectivo.

Tampoco pensemos que está todo hecho. ILGA-Europe tiene recomendaciones para nosotros, pese a ocupar el primer puesto en el Rainbow Map: reforzar medidas contra discursos de odio, incluir una opción no binaria o de tercer género en el reconocimiento legal de la identidad y garantizar mecanismos de supervisión en intervenciones médicas a menores intersexuales.